En un nuevo capítulo de los procesos legales que rodean el escándalo de Jeffrey Epstein, el expresidente de los Estados Unidos, Bill Clinton, compareció este viernes en una deposición judicial en Nueva York. Durante el interrogatorio, el mandatario número 42 de la nación estadounidense negó rotundamente haber mantenido relaciones sexuales con una mujer con quien fue fotografiado en una tina de hidromasaje años atrás.

La comparecencia de Bill Clinton se da en el marco de las investigaciones continuas sobre el círculo cercano de Epstein, el financiero fallecido en prisión que enfrentaba cargos por tráfico sexual. El testimonio del exmandatario es crucial para los fiscales que buscan determinar el nivel de conocimiento e involucramiento de diversas figuras públicas en las actividades ilícitas de Epstein.

Lo que hoy trasciende como novedad es la respuesta directa de Bill Clinton ante la evidencia fotográfica presentada por los abogados. A diferencia de menciones anteriores donde su equipo de prensa emitía comunicados generales, esta vez la negativa ocurrió bajo juramento en un entorno judicial formal. Sin embargo, analistas legales señalan que aún falta por confirmar la veracidad de estas declaraciones mediante el cotejo con otros testimonios de testigos que estuvieron presentes en las propiedades de Epstein en las fechas señaladas.

El estilo de su respuesta ha captado la atención de la prensa internacional, ya que evoca la famosa frase utilizada durante el escándalo de Monica Lewinsky en la década de los 90. En esta ocasión, la defensa de Bill Clinton se centró específicamente en desestimar las implicaciones de la fotografía en el jacuzzi, calificándola como un encuentro social sin matices de carácter sexual.

Para el público mexicano, este caso resulta relevante dado el peso político que Bill Clinton mantiene como figura de consulta en política exterior y su influencia en el Partido Demócrata. Mientras el proceso judicial avanza, los documentos de la deposición permanecen bajo revisión, y se espera que en las próximas semanas se determine si existen contradicciones que ameriten nuevas diligencias por parte de la fiscalía neoyorquina.