Washington D.C. – En un hecho sin precedentes para la política estadounidense, el expresidente Bill Clinton compareció ante un comité del Congreso para responder por su histórica relación con el fallecido magnate Jeffrey Epstein. Durante el interrogatorio, Clinton mantuvo una postura firme al declarar que "nada hice" de forma ilegal o inapropiada, convirtiéndose en el primer exmandatario en la historia de Estados Unidos en testificar formalmente sobre este controversial caso que ha sacudido las altas esferas del poder mundial.
El testimonio se produce tras años de especulaciones derivadas de los llamados "archivos Epstein", donde el nombre del demócrata aparece en decenas de ocasiones. Clinton reconoció una relación de amistad que se extendió por más de 20 años, periodo durante el cual realizó diversos viajes en los aviones privados del financiero. No obstante, frente a los legisladores, reiteró categóricamente que su conocimiento sobre las actividades ilícitas de Epstein era nulo y que nunca presenció comportamientos irregulares.
A pesar de la contundente defensa de Clinton, diversos analistas internacionales y expertos en seguridad han señalado que resulta "casi imposible" que un personaje con su nivel de protección y acceso a inteligencia desconociera por completo el comportamiento de su anfitrión. Para la opinión pública, el deslinde del exmandatario deja más interrogantes que certezas, especialmente por la frecuencia de sus encuentros documentados en las bitácoras de vuelo y los testimonios de algunas víctimas que aseguran haberlo visto en las propiedades del magnate.
En México, el caso es seguido con especial atención debido a las profundas ramificaciones que los escándalos de la élite política estadounidense suelen tener en la percepción de la opinión pública nacional. La transparencia en estos procesos judiciales en Washington es vista por observadores mexicanos como un termómetro crítico de la rendición de cuentas, en un momento donde la integridad de las figuras públicas globales está bajo constante escrutinio mediático y social.
Por el momento, la comisión legislativa continuará revisando las declaraciones del expresidente para contrastarlas con la evidencia documental disponible. El proceso se mantiene en una fase crítica de análisis, y no se descarta que otros actores políticos o figuras de alto perfil sean citados a declarar en las próximas semanas conforme avance la desclasificación de nuevos documentos vinculados a la red de Epstein. La noticia continúa en desarrollo.



