La organización internacional en defensa de la libertad de expresión y los derechos humanos, Artículo 19 exige que el Estado mexicano y las autoridades de Nuevo León garanticen la vida y la integridad del periodista independiente Víctor Badillo. Esta demanda surge tras el atentado ocurrido el pasado 23 de febrero en las instalaciones de su medio de comunicación, ubicado en el municipio de San Nicolás de los Garza.
¿Qué pasó en Nuevo León?
Los hechos se registraron mientras el comunicador realizaba una transmisión en vivo para su portal informativo, SinPelos.mx. De acuerdo con los reportes oficiales y el testimonio de la víctima, dos sujetos jóvenes arribaron al lugar y prendieron fuego de manera deliberada a una de las unidades móviles del medio. El sistema de seguridad del vehículo, que contaba con un recubrimiento especial de teflón, fue un factor clave para que las llamas no se propagaran con mayor velocidad, evitando una tragedia mayor en el sitio.
¿Por qué importa este ataque?
Este incidente no es un hecho aislado, sino que se suma a la creciente ola de violencia contra la prensa en México, uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo. En este caso particular, la agresión ocurrió en un entorno urbano de Nuevo León, lo que subraya la vulnerabilidad de los periodistas independientes que cubren temas de seguridad y política local. El organismo defensor señaló que el ataque directo a las herramientas de trabajo de un medio es un intento claro de censura y amedrentamiento para silenciar la labor informativa de Badillo.
¿Qué sigue en el caso?
Tras la denuncia pública, se espera que la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León realice una investigación exhaustiva que identifique no solo a los autores materiales del incendio, sino también a los posibles autores intelectuales. Artículo 19 ha hecho un llamado urgente para que se active el Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, con el fin de evitar que las amenazas contra Badillo escalen. Por el momento, la comunidad periodística se mantiene en alerta ante la respuesta de las autoridades locales y federales.



