A medida que la cuenta regresiva para la Copa del Mundo se acelera, representantes de Países Bajos aterrizaron en Nuevo León para supervisar los avances en logística y coordinación de la sede neoleonesa. Durante un encuentro clave en el Palacio de Gobierno, el gobernador Samuel García recibió a André Driessen, embajador del Reino de los Países Bajos en México, y a Martin van Ginkel, líder de proyecto de la Real Asociación Neerlandesa de Fútbol (KNVB), para validar que la entidad cumple con los estándares internacionales exigidos por la FIFA.
La visita de la delegación europea marca un hito en el seguimiento de la organización local. A tan solo 105 días del silbatazo inicial, las autoridades estatales confirmaron que Nuevo León se encuentra en la etapa final de preparación para recibir lo que han calificado como el mundial más grande en la historia del fútbol. El enfoque principal de la reunión fue la inspección de la infraestructura turística, económica y deportiva que sostendrá el flujo de visitantes extranjeros.
Lo que hoy trasciende como novedad es la negociación avanzada para que la selección de Países Bajos dispute un cuarto partido en territorio regiomontano. El escenario sería el Estadio BBVA, casa de los Rayados de Monterrey, el cual ha sido elogiado por su modernidad. Samuel García expresó su entusiasmo por convertir a la entidad en la base oficial de la afición europea, señalando que buscarán establecer un récord Guinness con la mayor concentración de fanáticos neerlandeses fuera de su país, bajo el concepto de la "marea naranja".
Sin embargo, a pesar del optimismo gubernamental, la confirmación oficial de este cuarto enfrentamiento y el calendario definitivo de boletaje siguen siendo temas pendientes que dependen de la validación final del organismo rector del fútbol mundial. Por ahora, el equipo de marketing y boletaje de la KNVB continúa trabajando estrechamente con las secretarías de Economía y Turismo estatales para afinar los detalles de hospitalidad.
Este seguimiento de los preparativos reafirma la relevancia de Nuevo León en el panorama internacional. Con la mirada puesta en el 2026, el gobierno estatal insiste en que la entidad no solo está lista para ser sede, sino para ofrecer una experiencia de clase mundial que garantice el bienestar de las selecciones y sus seguidores en la Sultana del Norte.



