MONTERREY, NL.- Con el objetivo de transformar radicalmente la estrategia de seguridad pública en el norte del país, el gobernador impulsa Samuel García la construcción del nuevo Cuartel General de la Nueva Fuerza Civil. Ubicado estratégicamente sobre la avenida Morones Prieto, este complejo representa una de las inversiones en infraestructura táctica más ambiciosas en la historia reciente de Nuevo León, diseñada para centralizar el mando y la inteligencia estatal.
La obra, que actualmente presenta un avance del 80 por ciento, busca consolidar al estado como un referente nacional mediante la convergencia de inteligencia de datos, tecnología de vanguardia y coordinación institucional en tiempo real. Durante un recorrido de supervisión, el mandatario estatal destacó que este espacio no solo funcionará como sede administrativa, sino como el corazón operativo de la vigilancia metropolitana y estatal.
Uno de los pilares más innovadores del proyecto es el nuevo centro de comando C5, situado en el nivel 10 del edificio principal. Este espacio contará con un videowall de última generación que funcionará como espejo del sistema de monitoreo actual, permitiendo la integración masiva de cámaras de videovigilancia públicas y privadas. Además, se integrará el sistema SINTRAM, que enlaza a más de 4,000 camiones urbanos, permitiendo vigilar frecuencias, recorridos y activar botones de pánico de manera inmediata ante cualquier emergencia.
El complejo estratégico, desarrollado por el Fideicomiso de Proyectos Estratégicos (FIDEPROES), consta de dos edificios conectados por una plaza central con capacidad para 1,200 personas. El edificio administrativo consta de 20 niveles que albergarán áreas de atención ciudadana, comunicación estratégica, comedor, carrera policial y un Data Center de alta seguridad. Por otro lado, la torre táctica de siete niveles incluirá un stand de tiro, polvorín, equipamiento antimotín y estacionamiento para 400 unidades operativas.
La capacidad de respuesta inmediata será reforzada desde el aire. En la parte superior del complejo operará un helipuerto permanente donde se ubicará un helicóptero Black Hawk, con una segunda unidad en proceso de incorporación para fortalecer los patrullajes estratégicos. Esta infraestructura permitirá una cobertura total de la Zona Metropolitana de Monterrey, reduciendo significativamente los tiempos de reacción ante incidentes de alto impacto. La obra continúa en su fase final de equipamiento tecnológico.



