El estancamiento económico de México frente a la liquidez actual responde a la pregunta de por qué si hay dinero crecemos a ritmo lento, según concluyó la 89 Convención Bancaria. Los principales líderes financieros del país terminaron sus reuniones con una hoja de ruta que busca explicar por qué los recursos disponibles en las instituciones no se están traduciendo en un desarrollo acelerado para este cierre de sexenio.

Carlos Serrano de BBVA México y María Ariza de BIVA señalaron que el sistema financiero cuenta con los activos necesarios, pero la ejecución de proyectos estratégicos sigue frenada. Durante los tres días de sesiones de la Asociación de Bancos de México, Emilio Romano y Bernardo González contrastaron versiones sobre el papel de las instituciones frente a las autoridades federales, dejando claro que la infraestructura y la seguridad jurídica son los eslabones perdidos para el crecimiento nacional. (Lee también: Por qué la lotería nacional sorteo zodiaco cambia tu suerte esta semana.)

Esta situación en México refleja un fenómeno que afecta a otros mercados de Latinoamérica como Colombia o Chile, donde la inflación ha cedido pero la inversión fija bruta no termina de despegar como se esperaba. En España, el sector bancario observa con atención estos resultados, ya que la estabilidad de las filiales mexicanas es crítica para los balances de los grandes grupos bancarios europeos que lideran el mercado en la región. (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre el alza en el precio gas LP este marzo.) (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre el plan de CFE y sus 58 proyectos eléctricos.)

Además de la agenda económica tradicional, el encuentro abordó temas de seguridad digital y mercados predictivos tras la reciente polémica por la demanda colectiva contra el sitio de apuestas Kalshi. Mientras las autoridades afirman que el camino hacia la estabilidad está trazado, fuentes del sector privado indican que la verdadera prueba vendrá con la transición política y la capacidad de liberar el capital que hoy permanece guardado en las bóvedas por precaución.