Las Guerreras Buscadoras reportan el hallazgo de al menos ocho cuerpos completos y múltiples restos óseos durante una jornada de búsqueda realizada los días 24 y 25 de marzo en el ejido Felipe Ángeles, en el Valle de Guaymas, Sonora. El descubrimiento ocurrió en una zona despoblada que, según las primeras evidencias, funcionaba como un sitio de depósito recurrente de restos humanos debido a la mezcla de osamentas antiguas y cadáveres de data reciente.
El colectivo confirmó que entre la maleza se localizaron prendas de vestir y pertenencias personales que podrían ser clave para las familias. Un dato fundamental que circula tras el operativo es el hallazgo de una identificación oficial a nombre de Mario Alfonso Rodríguez Jiménez, con domicilio en Guaymas. Las autoridades estatales mantienen bajo reserva la confirmación biológica de las identidades, por lo que el estatus oficial de los cuerpos permanece como pendiente de confirmar mediante pruebas genéticas en el laboratorio forense. (Lee también: 5 razones por las que investigan muerte del director de Japami en Irapuato.)
Esta situación en Sonora refleja la crisis sistemática de desapariciones que azota a México, donde los colectivos ciudadanos suelen realizar el trabajo de campo que las instituciones no logran cubrir por falta de recursos o voluntad. La noticia ha resonado en España y otros países de Latinoamérica, regiones donde organismos internacionales de derechos humanos vigilan de cerca el fenómeno de las fosas clandestinas en territorio mexicano. La persistencia de estos sitios de exterminio pone en duda la efectividad de las estrategias de seguridad regionales y la capacidad de respuesta forense ante la acumulación de restos sin identificar. (Lee también: Así es como El Salvador aprueba castigos extremos para menores de edad.) (Lee también: 5 razones por las que refuerzan coordinación policial en San Andrés Cholula.)
Los trabajos de recuperación de restos continúan bajo la supervisión de peritos criminalistas, mientras las familias de desaparecidos en la región acuden a la fiscalía para intentar reconocer las prendas halladas. Se espera que en los próximos días se emita un reporte oficial sobre el número total de fragmentos óseos recuperados, ya que el área explorada es extensa y no se descarta la presencia de más depósitos ocultos. Por ahora, el sitio en el ejido Felipe Ángeles permanece bajo resguardo de elementos de seguridad para permitir el procesamiento completo de la escena del crimen.



