CIUDAD DE MÉXICO – En un esfuerzo por estabilizar las relaciones diplomáticas en una de las regiones más volátiles del mundo, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, mantuvo una comunicación directa vía telefónica con el primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico. Este acercamiento ocurre en un escenario marcado por profundas diferencias ideológicas y estratégicas respecto a la gestión del conflicto bélico con la Federación Rusa y el apoyo militar de Occidente.
Durante la llamada, ambos mandatarios abordaron temas prioritarios que afectan no solo la estabilidad de Europa Central, sino que tienen repercusiones en los mercados globales. De acuerdo con los reportes oficiales, el diálogo se centró principalmente en la seguridad energética y la infraestructura de transporte de hidrocarburos. Para Eslovaquia, mantener la continuidad en el suministro de recursos es una prioridad de seguridad nacional, mientras que para Ucrania, la gestión de estos corredores energéticos representa un punto de presión estratégica frente a Moscú.
Robert Fico, quien asumió el poder bajo una plataforma crítica hacia el envío de armamento a Kiev, ha sido una figura de controversia en el seno de la Unión Europea por su retórica a favor de una solución negociada inmediata. No obstante, esta comunicación con Zelenski sugiere una intención mutua de mantener los canales diplomáticos abiertos, evitando un aislamiento que podría perjudicar los intereses económicos compartidos en la frontera común.
Desde la perspectiva de la política exterior mexicana, estos diálogos son seguidos con especial atención. El gobierno de México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores, ha reiterado consistentemente su apego a la solución pacífica de las controversias. El impacto de estas tensiones en el precio de los granos y energéticos es un factor que afecta la inflación en territorio mexicano, por lo que cualquier intento de desescalada diplomática es visto como un avance positivo para la estabilidad económica global.
La conversación también tocó puntos sensibles sobre la integración de Ucrania en los organismos europeos. A pesar del escepticismo previo de Bratislava, la diplomacia ucraniana busca garantizar que sus vecinos inmediatos no se conviertan en obstáculos insalvables para sus aspiraciones internacionales. Este contacto representa un respiro necesario en medio de una retórica que, en semanas anteriores, parecía encaminada a una ruptura total entre ambas naciones.
