A casi una década del impacto inicial de 'Batman v Superman: El origen de la justicia', el director Zack Snyder ha vuelto a sacudir la industria cinematográfica con declaraciones frontales sobre su legado en el universo de DC Comics. Durante su participación en el podcast 'Happy Sad Confused', Snyder aprovechó el marco del décimo aniversario del proyecto para reflexionar sobre la polarización que aún rodea a su obra.

El cineasta Zack Snyder no se guardó nada al abordar las críticas constantes hacia su base de seguidores. Al ser cuestionado sobre la supuesta 'toxicidad' de su fandom, el director fue tajante: 'Váyanse al diablo', expresó, defendiendo la pasión de quienes han apoyado su visión creativa incluso en los momentos más complicados frente a los grandes estudios de Hollywood.

Lo que resulta novedoso en esta intervención es la firmeza con la que Snyder confronta el modelo de negocio actual del cine de superhéroes. El director planteó una pregunta provocadora a la audiencia: '¿Realmente quieren una película donde las decisiones se hayan tomado en una sala de juntas?'. Con esto, el realizador reafirmó que sus decisiones narrativas, aunque divisivas para la crítica especializada en 2016, buscaban ofrecer una propuesta de autor alejada de las fórmulas preestablecidas.

'Batman v Superman' sigue siendo un fenómeno de estudio en la cultura pop. A pesar de haber debutado con reseñas mayoritariamente negativas, la cinta logró recaudar la impresionante cifra de 874 millones de dólares a nivel mundial, consolidando un nicho de mercado que en México y el resto de Latinoamérica sigue pidiendo el regreso del llamado 'Snyderverse'.

Por ahora, queda por confirmar si estas declaraciones marcan un distanciamiento definitivo de Snyder con las grandes franquicias de superhéroes o si representan un último espaldarazo a la comunidad que logró el lanzamiento de su versión de 'La Liga de la Justicia' hace unos años. Mientras tanto, el director continúa enfocado en sus proyectos independientes, manteniendo intacta su postura de priorizar la visión artística sobre los intereses ejecutivos.