La tecnología de escaneo de iris desarrollada por Worldcoin, la empresa cofundada por el actual CEO de OpenAI, Sam Altman, está por dar un paso significativo hacia su normalización en el sector comercial. Según información reciente, los polémicos dispositivos de verificación biométrica, conocidos popularmente como 'Orbs', comenzarán a integrarse en las sucursales de la cadena minorista de ropa Gap, marcando una nueva etapa en la recolección de datos personales en espacios públicos de alta concurrencia.

Sam Altman, quien se ha consolidado como una figura central en la revolución tecnológica global tras el lanzamiento de ChatGPT, busca a través de Worldcoin establecer una red financiera y de identidad global basada en lo que él denomina la 'prueba de humanidad'. El objetivo es diferenciar a los seres humanos de los sistemas de inteligencia artificial en el entorno digital. Para lograr este registro, los usuarios deben permitir que un dispositivo esférico de alta tecnología escanee su iris a cambio de una identidad digital única, denominada World ID, y en diversas regiones, incentivos económicos mediante criptomonedas.

La llegada de estos dispositivos a establecimientos como Gap representa un cambio estratégico de gran magnitud para la compañía. Mientras que anteriormente los 'Orbs' se ubicaban de manera temporal en puntos de encuentro específicos o plazas tecnológicas, su integración en el entorno del 'retail' cotidiano acerca la tecnología a un espectro de consumidores mucho más amplio. Sin embargo, este movimiento no ha estado exento de críticas por parte de expertos en ciberseguridad.

En México, Worldcoin ya ha tenido una presencia activa en las principales zonas metropolitanas del país, incluyendo la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara. En estas ciudades, miles de personas han acudido para registrar su información biométrica, atraídas por la novedad tecnológica o la compensación económica. A pesar de su popularidad, autoridades internacionales de protección de datos han manifestado serias preocupaciones sobre la seguridad y el almacenamiento de esta información tan sensible. El iris humano es una característica biológica única, y su posible vulneración representaría un riesgo de seguridad de por vida para el usuario.

Aunque Worldcoin sostiene que los datos se procesan de forma anónima y se eliminan tras la verificación, la expansión a tiendas masivas sugiere que la biometría está dejando de ser un concepto de nicho para convertirse en una herramienta de uso diario bajo el nuevo paradigma propuesto por Altman. A partir de ahora, los clientes de estas tiendas deberán estar atentos a la presencia de estas esferas plateadas que buscan capturar la firma biológica de la población.