Wall Street finalizó el segundo mes del año con cifras negativas, confirmando una tendencia a la baja que marcó no solo la última jornada, sino también el balance semanal y mensual. Los principales indicadores de la bolsa neoyorquina operaron bajo una presión constante, reflejando un ánimo cauteloso entre los inversionistas globales que han comenzado a cuestionar la sostenibilidad del reciente auge tecnológico y la estabilidad geopolítica actual.
¿Qué sucedió exactamente en los mercados?
Al cierre de febrero, los tres índices principales —el Dow Jones de Industriales, el selectivo S&P 500 y el tecnológico Nasdaq— finalizaron en terreno negativo. Este retroceso rompe con la racha de optimismo observada a finales del año pasado y principios de 2024. El principal motor de esta volatilidad ha sido el temor de que el mercado haya sobrevalorado el impacto inmediato de la inteligencia artificial (IA), sumado a las dudas persistentes sobre cuándo comenzará la Reserva Federal (Fed) a recortar las tasas de interés ante una inflación que no cede.
¿Por qué importa este cierre en rojo?
La relevancia de lo ocurrido en Wall Street trasciende las fronteras estadounidenses y tiene un eco directo en las finanzas de México. La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y el valor del peso mexicano suelen reaccionar en cadena ante los movimientos de los capitales en Nueva York. La incertidumbre geopolítica, particularmente las tensiones en Medio Oriente, ha encarecido los costos de energía y logística, alimentando una inflación global que obliga a los bancos centrales a mantener políticas monetarias restrictivas.
El factor de la Inteligencia Artificial
Durante meses, la IA fue el combustible que impulsó al mercado a niveles récord. Sin embargo, en febrero, los analistas detectaron señales de una posible burbuja financiera. El temor de los inversionistas no radica en la utilidad de la tecnología, sino en que las expectativas de ganancias a corto plazo podrían ser irreales para muchas empresas del sector. Esta toma de utilidades masiva arrastró a los índices generales hacia las pérdidas reportadas hoy.
¿Qué sigue para los inversionistas?
Hacia el mes de marzo, el mercado estará atento a los nuevos datos de empleo y consumo en Estados Unidos. Para México, los analistas sugieren observar de cerca el comportamiento del tipo de cambio, ya que un Wall Street débil suele fortalecer al dólar como activo de refugio, lo que podría ejercer presión sobre la moneda nacional en el corto plazo. La estabilidad de los mercados dependerá, en gran medida, de que los reportes corporativos justifiquen los altos precios de las acciones tecnológicas actuales.



