En un discurso marcado por un tono triunfalista en materia de seguridad, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se atribuyó este martes el éxito del operativo en el que fue abatido Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho", líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Durante su mensaje sobre el Estado de la Unión, el mandatario destacó la caída del capo como un hito clave en su estrategia contra el narcotráfico transnacional.

"Hemos capturado a uno de los jefes de cártel más siniestros de todos. Lo vieron ayer", afirmó Trump ante el Congreso, refiriéndose a los hechos ocurridos el pasado domingo en el municipio de Tapalpa, Jalisco. Según los reportes oficiales, el operativo fue ejecutado por elementos del Ejército Mexicano; sin embargo, el mandatario estadounidense subrayó que la operación contó con un apoyo fundamental de la inteligencia de su país, vinculando este golpe directamente con las acciones de su administración.

El fallecimiento de Oseguera Cervantes se produjo tras un intenso enfrentamiento en la zona serrana de Jalisco. Aunque el líder criminal resultó lesionado durante la incursión federal, las autoridades confirmaron que murió mientras era trasladado a la Ciudad de México. Este suceso ha desencadenado una alerta máxima de seguridad en el occidente del país. El gobierno de Estados Unidos ya ha implementado toques de queda para su personal diplomático y de seguridad en ciudades estratégicas como Guadalajara, Puerto Vallarta y Ciudad Guzmán, ante el temor de represalias violentas por parte de la estructura del CJNG.

Trump aprovechó la tribuna para enlistar otros logros en su agenda de seguridad exterior, incluyendo la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro el pasado 3 de enero en Caracas y la interceptación de embarcaciones con cargamentos de droga en aguas del Pacífico y el Caribe. Durante su alocución, reiteró su controvertida postura de designar a los cárteles mexicanos como "organizaciones terroristas" y al fentanilo como un "arma de destrucción masiva", argumentando que grandes extensiones del territorio mexicano permanecen bajo el control del crimen organizado.

En la frontera norte, el impacto de la noticia también se ha hecho sentir de inmediato. El estado de Texas inició un despliegue masivo de agentes de seguridad ante la posibilidad de una escalada de violencia en las zonas limítrofes tras el vacío de poder dejado por el capo. Mientras tanto, en México, la caída del fundador del cártel más poderoso de la última década marca un punto de inflexión en la dinámica de seguridad nacional, dejando un panorama de incertidumbre sobre la sucesión en la estructura criminal y la respuesta de las autoridades federales.