WASHINGTON D.C. — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, matizó este jueves su postura respecto a la escalada de tensiones en el Medio Oriente, asegurando que, por el momento, no se ha tomado una decisión definitiva sobre un posible ataque militar contra la República Islámica de Irán. Esta declaración surge apenas horas después de que fuerzas iraníes derribaran un dron de vigilancia Global Hawk de la Marina estadounidense, en lo que Washington califica como un ataque en espacio aéreo internacional.

En una sesión informativa desde la Oficina Oval, el mandatario estadounidense adoptó un tono inusualmente cauteloso, contrastando con sus publicaciones previas en redes sociales donde afirmaba que "Irán cometió un error muy grande". Ante las preguntas de la prensa, Trump sugirió que el ataque contra la aeronave no tripulada pudo haber sido resultado de una decisión individual y no necesariamente de un plan orquestado por la cúpula del gobierno iraní. "Tengo la sensación de que fue un error cometido por alguien que no debería haberlo hecho", afirmó el presidente, intentando suavizar la posibilidad de una guerra inminente.

La situación ha puesto en alerta máxima a la comunidad internacional. Según informes obtenidos por el New York Times, aunque se barajaron opciones de ataques quirúrgicos contra objetivos específicos —como radares y baterías de misiles iraníes—, la orden final se mantuvo en suspenso durante las últimas horas del día. Esta aparente indecisión refleja una división interna en la administración de Trump, donde asesores de seguridad nacional de línea dura presionan por una respuesta contundente, mientras que otros sectores del gabinete temen que una chispa en el Estrecho de Ormuz desencadene un conflicto regional de consecuencias impredecibles.

Para México, este conflicto tiene implicaciones directas en el ámbito económico y energético que no pueden ignorarse. Dado que la región del Golfo Pérsico es vital para el suministro global de crudo, cualquier amago de guerra tiende a disparar la volatilidad en los mercados internacionales de petróleo. Un incremento en el precio de la mezcla mexicana podría representar un respiro temporal para los ingresos fiscales del país, pero el impacto negativo se reflejaría rápidamente en el costo de las gasolinas que México importa de Estados Unidos, presionando la inflación local.

Por ahora, el Pentágono mantiene el despliegue de activos militares en la zona, mientras que el gobierno de Irán sostiene firmemente que el dron violó su espacio soberano, una afirmación que el Departamento de Defensa estadounidense ha negado categóricamente mediante la difusión de mapas y coordenadas de vuelo. La diplomacia internacional, encabezada por aliados europeos, busca desesperadamente abrir canales de diálogo para evitar que la confrontación pase de la retórica a las armas en una de las zonas más inestables del planeta.