En un giro inesperado que ha encendido las alarmas diplomáticas en el Caribe, **trump dice** que su administración está considerando seriamente una "toma de control amistosa" de Cuba. El mandatario estadounidense realizó estas polémicas declaraciones antes de abordar el Air Force One con destino a Texas, subrayando que la isla se encuentra en una situación de vulnerabilidad extrema debido a la carencia de alimentos, combustible y divisas.
“No tienen nada ahora mismo, pero están hablando con nosotros, y quizás tengamos una toma de control amistosa de Cuba”, afirmó el presidente ante los medios en la Casa Blanca. Según el republicano, este proceso podría consolidarse tras décadas de tensiones, sugiriendo que el cambio que muchos esperaban finalmente está ocurriendo. Trump enfatizó que el Secretario de Estado, Marco Rubio, es quien encabeza la gestión de este complejo expediente diplomático.
La novedad informativa de este viernes radica en el cambio de retórica del ejecutivo estadounidense, que pasa de la presión económica directa a la sugerencia de una transición tutelada. Sin embargo, lo que aún falta por confirmar es la naturaleza jurídica de esta "toma de control" y si existe algún canal de negociación real con las autoridades de La Habana, quienes hasta ahora han mantenido una postura de rechazo a cualquier injerencia externa.
El contexto de estas declaraciones es crítico. La Habana enfrenta su peor crisis económica desde la Revolución de 1959, agravada tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, lo que cortó el suministro de crudo subsidiado. A esto se suma el reciente incidente violento en el que autoridades cubanas abrieron fuego contra una lancha proveniente de Florida, resultando en la muerte de cuatro personas, entre ellas ciudadanos estadounidenses.
Para México, esta situación representa un desafío mayúsculo en su política exterior. La estabilidad de Cuba es fundamental para la seguridad regional y para contener los flujos migratorios que atraviesan territorio mexicano hacia el norte. Mientras Washington relaja ligeramente algunas sanciones energéticas, la ambigüedad sobre una posible intervención "amistosa" mantiene en vilo a los observadores internacionales, quienes esperan una clarificación sobre los términos de esta potencial reconfiguración del poder en el Caribe.



