En un acto que marca una nueva etapa en la tensión diplomática regional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump celebra este viernes la transición oficial del nombre del cuerpo de agua antes conocido como Golfo de México a 'Golfo de América'. Desde Corpus Christi, Texas, el mandatario justificó esta medida basándose en criterios de soberanía y control territorial.
Durante su discurso, Trump fue enfático al señalar que la administración mexicana, encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha sido notificada de este cambio. “No diría que México está encantado, pero aceptaron sin problemas”, ironizó el mandatario ante una audiencia de simpatizantes y trabajadores del sector energético. La justificación técnica presentada por la Casa Blanca se sostiene en que Estados Unidos posee o controla actualmente el 92% de la zona, lo que, a juicio de Trump, legitima la nueva denominación.
El escenario del anuncio no fue casual. El presidente estadounidense habló con un petrolero venezolano incautado a sus espaldas, simbolizando lo que describió como el renacimiento del dominio energético de su país. Trump reveló que Estados Unidos ya ha recibido cerca de 80 millones de barriles de combustible provenientes de Venezuela bajo diversas modalidades de incautación o acuerdos, destacando que el buque presente en el evento transportaba 360 mil barriles de crudo.
Para el lector mexicano, esta noticia representa un punto crítico de la agenda bilateral. Cabe recordar que, recientemente, se reportaron acciones legales por parte del Gobierno de México contra empresas tecnológicas por modificar la nomenclatura en mapas digitales. No obstante, la afirmación de Trump sobre una supuesta aceptación por parte de México añade una capa de incertidumbre sobre el estado actual de las negociaciones diplomáticas.
Lo nuevo el día de hoy es la formalización del discurso de posesión sobre el Golfo y el uso de recursos venezolanos como trofeo de política exterior. Sin embargo, lo que aún queda por confirmar es la postura oficial de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) respecto a estas declaraciones. Hasta el momento, el gobierno de México no ha emitido un comunicado que ratifique la supuesta aceptación que Trump presumió en suelo texano.

