En un golpe significativo a la estructura operativa del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), un juez federal dictó auto de prisión preventiva oficiosa contra Genaro “N” y Andrés “N”, presuntos escoltas personales de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”. La resolución judicial se da tras la presentación de pruebas contundentes por parte de la Fiscalía General de la República (FGR) que vinculan a los sospechosos con actividades de delincuencia organizada y protección al exlíder criminal.

Los imputados fueron trasladados este miércoles desde las instalaciones de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), en la Ciudad de México, hacia el Centro Federal de Readaptación Social Número 1, conocido popularmente como el penal del “Altiplano”, ubicado en el municipio de Almoloya de Juárez, Estado de México. En este centro penitenciario de máxima seguridad, los detenidos compartirán reclusorio con figuras como César Alejandro Sepúlveda Arellano, alias “El Botox”, líder del grupo criminal "Los Blancos de Troya" y aliado estratégico del CJNG.

La captura de Genaro “N” y Andrés “N” ocurrió el pasado domingo en territorio jalisciense, en el marco del operativo donde fue abatido “El Mencho”. Según los primeros informes de inteligencia, ambos individuos formaban parte del anillo de seguridad más cercano al capo, lo que los convierte en piezas clave para desarticular el organigrama de la organización criminal y entender sus mecanismos de movilidad en la región de Occidente.

De manera paralela a este proceso legal, las autoridades mexicanas han reportado otros avances relevantes en la ofensiva nacional contra el cartel. En el estado de Colima, la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad confirmó la vinculación a proceso de Arturo “N” o José Israel “N”, alias “El Salsas”, identificado como un operador financiero de alto nivel para el CJNG, capturado junto a Samanta Sarahí “N”. Asimismo, destaca el arresto de Alma Rosa Rivera Martínez, conocida como “La Leona”, señalada por su labor estratégica en el reclutamiento de nuevos integrantes para las filas delictivas.

Este despliegue de seguridad coincide con un fortalecimiento de la relación bilateral entre México y Estados Unidos en materia de seguridad. Tras la caída del líder criminal, el canciller Juan Ramón de la Fuente sostuvo un encuentro con la “zar antidrogas” estadounidense, derivando en un memorándum de entendimiento para intensificar el intercambio de inteligencia financiera. El objetivo primordial de este acuerdo es asfixiar los recursos económicos de los grupos transnacionales, mientras la situación jurídica de los ahora internos del Altiplano se definirá en las próximas audiencias de vinculación a proceso.