La comunidad empresarial internacional se encuentra conmocionada tras confirmarse el fallecimiento de Quentin Griffiths, uno de los nombres fundamentales detrás del gigante de la moda en línea ASOS. El empresario británico perdió la vida el pasado 9 de febrero en un trágico incidente ocurrido en la ciudad de Pattaya, un destino costero situado al sur de Bangkok, en Tailandia. Según los primeros reportes de las autoridades locales, Griffiths cayó desde el piso 17 del condominio donde residía.
Aunque las circunstancias exactas que rodearon la caída aún están bajo investigación por parte de la policía tailandesa, el suceso ha tomado un giro legal complejo y mediático en los últimos días. La exesposa de Griffiths, de nacionalidad tailandesa, ha iniciado formalmente una batalla legal para obtener la custodia total de los hijos que compartía con el empresario. Esta acción legal se presenta en un momento de vulnerabilidad para la familia británica del magnate, quienes se encuentran en pleno proceso de duelo.
Para el lector en México, la relevancia de Quentin Griffiths radica en su papel como pionero del comercio electrónico. ASOS, empresa que cofundó en el año 2000 bajo el concepto "As Seen On Screen", es una de las plataformas de moda rápida más importantes del mundo. En el mercado mexicano, ASOS ha sido durante años un referente para los consumidores que buscan tendencias europeas, consolidándose como uno de los sitios de compras internacionales preferidos antes de la llegada masiva de otros competidores asiáticos.
Fuentes cercanas al caso señalan que la disputa por la custodia de los menores promete ser un proceso judicial largo y emocionalmente desgastante. Mientras la familia del empresario en el Reino Unido busca asegurar el bienestar de los niños conforme a sus lazos sanguíneos y herencia, la exesposa reclama sus derechos bajo la jurisdicción de Tailandia. La muerte del visionario de la moda no solo deja un vacío en la industria del retail global, sino que abre un capítulo de incertidumbre para el futuro de sus herederos.
Por el momento, el consulado británico en Tailandia no ha emitido comentarios adicionales, limitándose a brindar asistencia consular a los familiares. Las autoridades de Pattaya continúan realizando los peritajes correspondientes para descartar cualquier irregularidad en el incidente que terminó con la vida del millonario de 50 años.



