Vivian Wilson, la hija de 21 años del magnate tecnológico Elon Musk, se convirtió en el centro de todas las miradas durante la prestigiosa Semana de la Moda de Milán. En una de sus apariciones públicas más significativas hasta la fecha, Wilson demostró una notable sofisticación al lucir un diseño de alta costura de la firma italiana Gucci, marcando un distanciamiento simbólico y literal de la esfera de influencia de su progenitor.
La joven, que ha mantenido una postura firme respecto a su identidad y su vida privada, optó por un vestido de seda en color blanco. La pieza destacaba por un diseño asimétrico de una sola manga, un cuello alto estructurado y una abertura lateral pronunciada que aportaba dinamismo a su paso por el evento. La elección de Gucci, una marca conocida por su vanguardismo, no pasó desapercibida para los críticos de moda y periodistas presentes en la capital lombarda.
La relación de Vivian con el fundador de Tesla y SpaceX ha sido objeto de intenso escrutinio mediático desde 2020, año en el que se hizo público el distanciamiento definitivo entre ambos. En aquel momento, al cumplir la mayoría de edad, Wilson presentó una petición legal para cambiar su nombre de nacimiento y adoptar el apellido de su madre, Justine Wilson, con el fin de romper cualquier vínculo con el multimillonario. Según documentos legales, la joven manifestó no desear estar relacionada con su padre biológico de ninguna manera o forma.
Para el público en México, la figura de Elon Musk resulta sumamente familiar, especialmente tras los anuncios de inversión de su empresa Tesla en el norte del país. Sin embargo, este episodio en Milán resalta una faceta distinta de la dinámica familiar de los Musk: la búsqueda de independencia personal frente a las ideologías y la figura pública de uno de los hombres más ricos del planeta. Mientras el empresario suele generar controversia con sus declaraciones en la red social X, Vivian utiliza espacios de visibilidad cultural para reafirmar su propia identidad.
La Semana de la Moda de Milán es considerada uno de los pilares de la industria global, y la presencia de Wilson en este entorno no solo es un mensaje de autonomía, sino que también la posiciona como una figura de interés dentro del mundo del modelaje internacional. A sus 21 años, Vivian Wilson parece estar trazando una trayectoria propia, encontrando su voz bajo los reflectores de la moda europea.



