JERUSALÉN – En un movimiento que eleva las alertas diplomáticas a nivel global, la Embajada de Estados Unidos en Israel anunció este viernes la autorización para que el personal gubernamental no esencial y sus familiares abandonen el país. La decisión, fundamentada en crecientes "riesgos de seguridad", ocurre en un momento de extrema volatilidad en la región de Medio Oriente.
La representación diplomática estadounidense recomendó a sus ciudadanos considerar la salida inmediata a través de vuelos comerciales mientras estos permanezcan operativos. Según el comunicado oficial, la embajada podría restringir o prohibir, sin previo aviso, el desplazamiento de empleados gubernamentales a zonas de alta sensibilidad, incluyendo la Ciudad Vieja de Jerusalén y diversos puntos en Cisjordania, debido a la inestabilidad detectada en las últimas horas.
Este anuncio coincide estratégicamente con el arribo del portaaviones "USS Gerald R. Ford" a las costas israelíes. Se trata del buque de guerra más grande del mundo, cuya presencia forma parte de un despliegue militar masivo ordenado por la administración de Donald Trump. Este movimiento táctico, que incluye destructores y decenas de cazas de combate, es interpretado como una medida de presión directa sobre la República Islámica de Irán, en lo que analistas califican como la mayor movilización de fuerzas en la zona desde la guerra de Irak.
Paradójicamente, la orden de salida ocurre apenas un día después de que Washington y Teherán concluyeran su tercera ronda de negociaciones en Ginebra sobre el programa nuclear iraní. Aunque los mediadores internacionales describieron el encuentro con un tono positivo e incluso fijaron una nueva reunión para la próxima semana, el despliegue bélico estadounidense mantiene el clima de tensión al límite.
Para México, el agravamiento de este conflicto representa un tema de seguimiento prioritario para la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Históricamente, el gobierno mexicano ajusta sus alertas de viaje para proteger a los connacionales en la región ante tales anuncios de evacuación por parte de potencias aliadas. Asimismo, la inestabilidad en esta zona geográfica suele tener repercusiones directas en la volatilidad de los precios internacionales del petróleo, un factor clave para las finanzas públicas mexicanas.
Mientras la incertidumbre crece, otros actores internacionales como China han comenzado a urgir a sus ciudadanos a abandonar Irán, reflejando el temor de una escalada militar que podría transformar las actuales amenazas en una confrontación abierta de consecuencias imprevisibles para la estabilidad global.



