Grupo Televisa, el conglomerado de medios y telecomunicaciones más relevante de México, ha marcado un hito en su reestructuración corporativa al confirmar la conclusión definitiva de la fusión entre sus unidades de negocio Izzi y Sky. Tras un proceso de integración estratégica que buscaba optimizar recursos y fortalecer su posición en el mercado, la compañía informó que, al cierre del ejercicio 2025, ambos servicios han dejado de operar como entes separados en sus reportes financieros.
Esta consolidación responde a una visión de largo plazo para simplificar la estructura de costos de la empresa. Según el reporte emitido, la unificación de las operaciones de televisión por cable (Izzi) y televisión satelital (Sky) ha permitido una sinergia operativa que ya rinde frutos. La empresa destacó que este movimiento no solo ha streamlineado los procesos internos, sino que ya le permitió generar utilidades significativas en el último periodo reportado, un respiro financiero crucial en un entorno de alta competencia.
Para el mercado mexicano, este movimiento representa un cambio drástico en el ecosistema de las telecomunicaciones. Por décadas, Sky e Izzi operaron de forma independiente dentro del ecosistema de Televisa, atendiendo nichos de mercado distintos: el satelital para zonas remotas o servicios premium de deportes, y el cable con ofertas de 'triple play' en zonas urbanas. La fusión permite a Televisa presentar una oferta más robusta y coherente frente a competidores directos como Totalplay y Megacable, así como ante el dominio de América Móvil.
El anuncio de que la operación ahora se reportará en una sola cuenta subraya el enfoque de la compañía en la rentabilidad sobre la expansión desmedida. Los analistas financieros señalan que la eliminación de duplicidades administrativas y operativas ha sido la clave para revertir las presiones que el sector de la televisión de paga había enfrentado en años recientes debido al auge de las plataformas de streaming.
Con esta integración, Grupo Televisa busca blindar su división de telecomunicaciones, la cual se ha convertido en el principal motor de ingresos del grupo en la última década. El éxito de esta fusión, reflejado en el retorno a la senda de las utilidades, posiciona a la empresa en una situación más sólida para enfrentar los desafíos tecnológicos y regulatorios que depara el futuro del sector en México.



