Lo que debía ser una fiesta del fútbol en Puerto Rico estuvo a punto de convertirse en un incidente de consecuencias mayores. Durante el encuentro amistoso celebrado entre el Inter Miami y el Independiente del Valle de Ecuador, el astro argentino Lionel Messi fue protagonista de un momento de alta tensión cuando un grupo de aficionados invadió el terreno de juego en la recta final del compromiso.

El reloj marcaba el minuto 89 y el Inter Miami lideraba el marcador por 2-1 cuando el orden en el estadio se rompió por completo. Diversos espectadores saltaron desde las gradas en un intento desesperado por acercarse al capitán de la selección argentina. Sin embargo, un joven logró eludir los cercos de seguridad y llegó hasta la posición de Messi, a quien sujetó con fuerza por la espalda.

La reacción de los elementos de seguridad fue inmediata, pero la fuerza con la que se abalanzaron sobre el invasor provocó que tanto el aficionado como el propio Messi terminaran tendidos sobre el césped. La caída encendió las alarmas en el cuerpo técnico de las 'Garzas' y entre los miles de seguidores presentes, ante el riesgo inminente de una lesión que pudiera comprometer la temporada del astro rosarino.

Tras unos segundos de incertidumbre, el 'Diez' logró levantarse por su propio pie y, aunque no mostró signos de dolor o lesiones físicas evidentes, su rostro reflejó una molestia profunda y visible por la vulnerabilidad de su integridad en pleno campo de juego. El personal de seguridad privada de Messi, que suele ser sumamente estricto, se vio superado por la cantidad de personas que intentaron ingresar simultáneamente al rectángulo verde.

Este tipo de eventos reabre el debate sobre la seguridad en los estadios de la región. Para la afición mexicana, este incidente resulta de especial relevancia ante las constantes visitas de equipos de la MLS a territorio nacional en torneos como la Leagues Cup o la Copa de Campeones de la Concacaf, donde la presencia de figuras de talla mundial exige protocolos de protección mucho más rigurosos para evitar que el fervor de los fanáticos derive en accidentes lamentables.

A pesar del caos, el partido pudo concluir con la victoria para el equipo estadounidense. No obstante, la imagen de Messi en el suelo por culpa de un descuido logístico es la que hoy acapara los titulares internacionales, dejando una advertencia clara para los próximos organizadores de eventos donde participe la estrella del Inter Miami.