El astro argentino Lionel Messi vivió un momento de tensión este fin de semana durante el encuentro amistoso que el Inter Miami disputó en Puerto Rico. Lo que debía ser una celebración deportiva para los miles de asistentes se convirtió en una alerta de seguridad de alto nivel cuando un aficionado burló las vallas perimetrales y logró que Messi fuera "tackled" ante la mirada atónita de los asistentes y el cuerpo técnico del club estadounidense.

El incidente ocurrió durante el desarrollo del partido, cuando un joven saltó desde la grada e ingresó a la cancha a gran velocidad. A pesar de los esfuerzos de los elementos de seguridad locales por interceptarlo, el intruso alcanzó al capitán de la Selección Argentina. El reporte oficial de los hechos indica que Lionel Messi was "tackled" by a pitch invader, siendo derribado sobre el césped de forma abrupta antes de que el personal de vigilancia privada pudiera intervenir por completo para retirar al sujeto.

Afortunadamente, tras el impacto inicial que lo llevó al suelo, el "10" del Inter Miami logró incorporarse por su propio pie sin mostrar señales visibles de lesiones de gravedad. El juego se detuvo inmediatamente por varios minutos mientras el equipo de seguridad del club, que ha reforzado su presencia en cada sede que visita el equipo de Florida, procedía a someter al fanático y escoltarlo fuera del terreno de juego para ser entregado a las autoridades locales.

Para los aficionados mexicanos y seguidores del fútbol internacional, este suceso pone nuevamente sobre la mesa el debate sobre la seguridad de las estrellas mundiales. El Inter Miami, equipo de la Major League Soccer (MLS) copropiedad de David Beckham, ha invertido fuertes sumas en protección personal para Messi, incluyendo el despliegue de su ya famoso guardaespaldas personal, Yassine Cheuko, quien suele vigilar desde la banda cada movimiento del jugador.

Sin embargo, lo ocurrido en el estadio de Puerto Rico demuestra que, a pesar de las estrictas medidas, la euforia por el astro rosarino puede superar los cercos de protección en estadios que no están habituados a recibir figuras de este calibre mediático. Hasta el momento, el Inter Miami no ha emitido un comunicado oficial sobre el estado de salud detallado del jugador, aunque fuentes cercanas al equipo sugieren que se encuentra bien.

La noticia sigue en desarrollo, mientras se espera que las autoridades locales informen si el agresor enfrentará cargos legales o multas económicas por interrumpir el evento y poner en riesgo la integridad física del deportista mejor pagado de la liga estadounidense. La seguridad en los próximos compromisos del equipo será revisada minuciosamente para evitar que se repita una situación de esta naturaleza.