La ganadora del Oscar, susan sarandon, ha vuelto a ser el centro de la conversación internacional al declarar en Barcelona que su carrera en Hollywood se ha visto severamente afectada tras manifestar su postura sobre el conflicto en la Franja de Gaza. Durante su visita a España para ser galardonada en el marco de la edición 40 de los Premios Goya, la actriz afirmó que las oportunidades de actuación "se secaron" después de alzar la voz en favor de la población palestina, un tema que ha generado una profunda división en la industria del entretenimiento estadounidense.

Lo que es nuevo hoy en este caso es el testimonio directo de la actriz desde suelo europeo, donde vincula explícitamente la falta de proyectos actuales con sus convicciones políticas. Sarandon, conocida en México y el mundo por cintas icónicas como 'Thelma & Louise', se encuentra en la capital catalana para recibir un reconocimiento a su trayectoria. En este contexto, elogió al gobierno español por lo que calificó como "claridad moral" ante la crisis humanitaria en Gaza, contrastando la apertura de las autoridades locales con la atmósfera de represalia que percibe en su propio país.

Anteriormente, se había reportado que la agencia de talentos UTA dejó de representarla a finales de 2023 tras sus comentarios en una manifestación pro-palestina en Nueva York. Sin embargo, lo que falta por confirmar es si esta tendencia de exclusión es una política interna generalizada en los grandes estudios de Los Ángeles o si se trata de una consecuencia indirecta de su perfil activista. Hasta el momento, ninguna de las principales casas productoras ha emitido una respuesta oficial a las recientes acusaciones de la actriz sobre la falta de contratos.

Para el público mexicano, Susan Sarandon no es solo una estrella de cine, sino una de las voces más críticas de la política exterior de EE. UU. dentro del gremio artístico. Su presencia en los premios más importantes del cine español subraya el creciente puente entre los artistas comprometidos y los mercados europeos, mientras su futuro en las grandes producciones de Hollywood sigue siendo incierto ante la falta de nuevos proyectos confirmados en su agenda inmediata. El caso de Sarandon abre nuevamente el debate sobre los límites de la libertad de expresión en la industria del cine comercial.