La filtración de documentos relacionados con el financiero Jeffrey Epstein ha generado un torbellino de especulaciones en redes sociales, y una de las figuras que más ha dado de qué hablar es el célebre astrofísico Stephen Hawking. Recientemente, una fotografía en la que se observa al científico compartiendo un cóctel con dos mujeres desató teorías sobre su presencia en la isla privada de Epstein; sin embargo, una investigación ha revelado que la realidad es menos escandalosa de lo que sugieren los rumores de internet.

¿Qué pasó?

Tras la desclasificación de los llamados 'archivos de Epstein', surgieron imágenes que situaban a Stephen Hawking en un evento social junto a dos mujeres jóvenes. Aunque en un principio se especuló que podrían ser asistentes a las fiestas del polémico magnate, el periodista Paul Bracchi ha confirmado que se trataba de sus cuidadoras profesionales. El astrofísico, quien padecía esclerosis lateral amiotrófica (ELA), requería atención médica y asistencia las 24 horas del día, por lo que su presencia en cualquier evento público o privado siempre estaba mediada por personal especializado.

¿Por qué importa?

La mención de Stephen Hawking en este contexto internacional ha sido utilizada para alimentar desinformación. Es fundamental aclarar que el científico visitó la isla Little St. James en 2006 para asistir a una conferencia científica legítima, financiada por Epstein en un momento en que este aún era visto como un filántropo de la ciencia. La identificación de las mujeres como enfermeras y asistentes de movilidad desmiente las acusaciones infundadas sobre la participación del genio en actividades ilícitas. Además, el caso resalta la compleja vida personal de Hawking, quien, a pesar de su severa discapacidad, siempre mantuvo una vida social activa y un gusto documentado por la compañía femenina y los eventos sociales.

¿Qué sigue?

La revisión de los miles de folios de los archivos de Epstein continúa por parte de periodistas y autoridades internacionales. Se espera que en las próximas semanas se sigan aclarando los roles de diversas figuras públicas mencionadas en los documentos. En el caso de Hawking, estas revelaciones ayudan a separar la verdad de la ficción digital, protegiendo el legado de uno de los científicos más importantes del siglo XXI frente a las narrativas distorsionadas por la inteligencia artificial y las teorías de conspiración.