Ciudad de México — En un mensaje de certidumbre hacia las diversas fuerzas políticas y la opinión pública, Ricardo Monreal Ávila, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) en la Cámara de Diputados, afirmó que la próxima reforma electoral no será sometida a un proceso de "fast-track". El líder de la bancada de Morena subrayó que el Poder Legislativo actuará con prudencia, priorizando la reflexión y el consenso antes de cualquier votación en el pleno.

Tras el anuncio de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sobre el envío inminente de su proyecto de reforma al Palacio de San Lázaro, Monreal enfatizó que la discusión será plural e incluyente. "Aquí la vamos a recibir, vamos a procesarla, vamos a abrir el espacio para la discusión plural de todos los partidos, sin excepción y sin exclusión", declaró el legislador zacatecano, marcando distancia de procesos acelerados que han caracterizado otros periodos legislativos. El objetivo, insistió, es dar tiempo a una "discusión racional".

Uno de los puntos clave destacados por Monreal es el calendario legal que rige la materia electoral en México. El coordinador parlamentario recordó que, de acuerdo con la normativa constitucional, cualquier modificación sustancial a las leyes electorales debe estar aprobada y publicada al menos 90 días antes del inicio del proceso electoral. Dado que el ciclo para las elecciones intermedias de 2027 arranca formalmente en septiembre de 2026, el Congreso tiene como fecha límite el último día de mayo del próximo año para concluir el trámite.

"No nos corre prisa, porque es una reforma muy importante", reiteró Monreal, señalando que los meses restantes permiten un análisis detallado en comisiones. Sobre la metodología de trabajo, no descartó la implementación de un parlamento abierto. Esta figura permitiría que especialistas, académicos y autoridades en la materia participen en el debate, enriqueciendo la propuesta original proveniente del Ejecutivo Federal. El diputado recordó que la Cámara Baja mantiene una postura de apertura hacia las modificaciones, citando como antecedente la reforma de agua, donde se realizaron decenas de cambios al proyecto inicial.

Finalmente, respecto a la cohesión de la coalición oficialista, Monreal minimizó las posibles fricciones con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT). Aunque reconoció que podrían existir desacuerdos puntuales sobre el contenido técnico de la reforma, descartó una ruptura en la alianza legislativa o electoral de cara a los comicios de 2027 y 2030, calificando cualquier diferencia como un desacuerdo natural dentro de la dinámica parlamentaria.