Sigue aquí el reporte en vivo guerra en Irán este martes 26 de marzo, cuando el conflicto armado cumple casi 30 días de actividad ininterrumpida desde su estallido el pasado 28 de febrero. Las fuerzas involucradas mantienen el despliegue de las operaciones Furia Épica y Rugido de León, marcando un hito de inestabilidad geopolítica en la región de Medio Oriente que ha captado la atención global de los mercados de energéticos por su impacto en la cadena de suministros.

El panorama político se ha fracturado tras las recientes declaraciones de Donald Trump, quien asegura haber alcanzado una victoria decisiva en el terreno militar tras las intensas jornadas de combate. Sin embargo, el gobierno en Teherán ha desmentido categóricamente cualquier acercamiento diplomático o capitulación, manteniendo una postura de resistencia que complica la proyección de un cese al fuego a corto plazo. Esta discrepancia informativa genera una incertidumbre técnica del 12 por ciento en los índices de riesgo para las naciones con intereses comerciales en la zona. (Lee también: Por qué el caso Trump cambia todo al intentar predecir futuro financiero.)

Para México, este conflicto tiene una relevancia económica directa a través de la volatilidad en la cotización de la mezcla mexicana de exportación y la presión inflacionaria en los precios de los combustibles que Hacienda monitorea diariamente. En España y el resto de Latinoamérica, la preocupación se centra en la seguridad energética y la estabilidad de los mercados financieros, dado que una escalada mayor podría interrumpir las rutas comerciales del Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 por ciento del crudo mundial. (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre la marcha de decenas miles en Argentina.) (Lee también: El dato que nadie te dijo sobre las aerolíneas de América y el crudo.)

El desarrollo de las próximas horas será crucial para determinar si la fase de combate abierto transiciona hacia una guerra de desgaste o si existe una apertura real a la mediación internacional. Hasta el momento, los reportes de bajas y daños materiales siguen en proceso de verificación por observadores independientes, mientras la comunidad global observa con cautela los movimientos de las flotas navales en aguas internacionales bajo un clima de máxima alerta militar.