A un año y siete meses de la detención de Ismael “El Mayo” Zambada en territorio estadounidense, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, arremetió nuevamente contra la falta de transparencia del gobierno de Estados Unidos. Durante una conferencia de prensa ofrecida en el estado de Sinaloa, la mandataria subrayó que las circunstancias detrás de la captura del cofundador del Cártel de Sinaloa siguen siendo una incógnita que ha impactado directamente en la estabilidad de la región.

Sheinbaum reiteró su postura de que la fractura interna y la posterior ola de enfrentamientos en la entidad son consecuencia directa de la forma en que Zambada fue llevado a Nuevo México en julio de 2024. “Nunca quedó claro qué fue lo que pasó y a partir de ahí se incrementa la violencia”, declaró la jefa del Ejecutivo ante los medios de comunicación. Ante este panorama, enfatizó que la prioridad de su administración es proteger a la población sinaloense mediante una estrategia que busca atender las causas sociales y reducir los índices de impunidad.

En el marco de esta visita, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública presentó un balance sobre la situación de violencia en la entidad. Según las cifras oficiales, los homicidios dolosos en Sinaloa han experimentado una reducción del 50% desde junio de 2025. No obstante, el reporte arroja datos contrastantes: las lesiones por arma de fuego registraron un repunte del 36.1% en el mismo periodo. Un punto de preocupación para los organismos civiles es que las autoridades federales no proporcionaron datos actualizados sobre el número de personas desaparecidas, una problemática que ha azotado al estado en los últimos meses.

Pese a los retos en materia de seguridad, la presidenta Sheinbaum destacó señales de recuperación económica y social en la zona. Mencionó como ejemplo el desarrollo del Carnaval de Mazatlán y los altos niveles de ocupación hotelera, que actualmente reportan llenos totales. Según la mandataria, el flujo de turismo internacional es una señal de que poco a poco se está recuperando el dinamismo en el puerto.

El trasfondo de este conflicto diplomático y de seguridad se remonta al 25 de julio de 2024, cuando “El Mayo” Zambada, de 77 años, aterrizó en el aeropuerto de Santa Teresa. El veterano capo denunció a través de una carta haber sido secuestrado por Joaquín Guzmán López, hijo de su antiguo socio “El Chapo” Guzmán, quien presuntamente lo entregó a las autoridades estadounidenses tras una emboscada en territorio mexicano. A más de año y medio de los hechos, la narrativa oficial de México sigue apuntando a la falta de cooperación de Washington para esclarecer el operativo que detonó la actual crisis de seguridad en el noroeste del país.