Durante su conferencia matutina celebrada en Mazatlán, Sinaloa, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum dijo que su administración mantiene la esperanza de recuperar la sede de la Copa del Mundo de Clavados. Esta declaración surge tras la reciente decisión de World Aquatics de cancelar el evento programado originalmente para llevarse a cabo en Guadalajara, Jalisco, citando preocupaciones relacionadas con la seguridad.
La mandataria mexicana explicó que la Comisión Nacional del Deporte (CONADE), encabezada por Rommel Pacheco, en conjunto con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), ya se encuentran en diálogos directos con el organismo internacional para revertir la medida. Sheinbaum puntualizó que, según los informes preliminares, pudo existir una falla en la comunicación institucional inicial, lo que derivó en la inquietud de algunas federaciones extranjeras.
"Estamos trabajando, por qué no hubo quizás suficiente comunicación con nosotros, Rommel está trabajando con la asociación internacional, también el secretario de Relaciones Exteriores está en contacto", señaló la jefa del Ejecutivo. Sheinbaum enfatizó que la resistencia no provino de los países como tal, sino de federaciones específicas que mostraron dudas, por lo que el objetivo actual es despejar cualquier incertidumbre y garantizar que México cuenta con las condiciones necesarias para albergar la justa.
Por su parte, el director de la CONADE, Rommel Pacheco, adelantó que además de defender la sede de Guadalajara, se han puesto sobre la mesa otras entidades federativas como alternativas para que el torneo se mantenga en suelo mexicano. Esta estrategia busca flexibilizar la logística y responder a las peticiones de World Aquatics.
En contraste, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, ofreció una lectura distinta sobre el conflicto. Según el mandatario estatal, la problemática principal radica en la logística de la delegación de China, quienes habrían solicitado posponer el evento por complicaciones en sus traslados. No obstante, el Gobierno Federal prioriza el canal diplomático para asegurar que el evento no salga del calendario nacional, manteniendo la fe en que se logre un acuerdo en los próximos días.



