La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, envió un mensaje de tranquilidad a la comunidad internacional y a los aficionados del fútbol al garantizar que la seguridad para la Copa del Mundo de la FIFA 2026 está plenamente asegurada. Durante su conferencia matutina, la mandataria confirmó que las sedes mexicanas se mantienen sin cambios, tras una serie de operativos de seguridad y eventos violentos que sacudieron al estado de Jalisco en días recientes.
La respuesta de la jefa del Ejecutivo surge tras la incertidumbre generada por diversos bloqueos y enfrentamientos en la zona metropolitana de Guadalajara y municipios colindantes. Estos hechos fueron vinculados a operativos federales relacionados con la estructura del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y las versiones sobre el estado de su líder, Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho". A pesar de la tensión vivida en la entidad, Sheinbaum enfatizó que existe una coordinación estrecha entre los tres niveles de gobierno para blindar los eventos de talla internacional.
Sheinbaum Pardo aprovechó la oportunidad para agradecer públicamente el respaldo y la confianza que la FIFA ha mantenido hacia México. La mandataria señaló que el organismo rector del fútbol mundial ha estado en comunicación con las autoridades mexicanas y que el plan de organización sigue su curso de acuerdo con los cronogramas establecidos. "México es un país seguro para el turismo y para el deporte; estamos trabajando para que la justa mundialista sea una celebración en paz", puntualizó la presidenta.
El estado de Jalisco, con el Estadio Akron como uno de los recintos principales para el torneo de 2026, representa un punto estratégico en la logística nacional. La mandataria reiteró que los planes de infraestructura y los operativos preventivos en las tres ciudades sede —Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey— se han intensificado para cumplir con los estándares de seguridad exigidos por los organismos internacionales.
Finalmente, la presidenta subrayó que el Gabinete de Seguridad mantiene una vigilancia permanente no solo en las zonas turísticas y estadios, sino en todas las rutas de conectividad que serán utilizadas por las selecciones y visitantes. Con esta ratificación, el Gobierno de México busca disipar cualquier duda sobre la viabilidad de la competencia y consolidar al país como un anfitrión confiable para el evento deportivo más importante del mundo.



