Durante su reciente visita al estado de Sinaloa, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió con firmeza su propuesta de reforma electoral, cuestionando abiertamente a quienes califican este proyecto como autoritario por buscar la eliminación de las listas plurinominales. En un evento público donde estuvo acompañada por el gobernador Rubén Rocha Moya, la mandataria reafirmó que el pilar de su iniciativa es fortalecer la democracia directa, permitiendo que cada integrante del Congreso de la Unión obtenga su escaño a través de las urnas.
### ¿Qué pasó con la propuesta?
La presidenta ha comenzado a socializar los puntos clave de su reforma electoral en diversas asambleas informativas por el país. El punto más controversial es la desaparición de las listas de representación proporcional, conocidas popularmente como plurinominales. Bajo este esquema actual, los partidos políticos asignan espacios a ciertos candidatos basándose en el porcentaje de votación nacional obtenido, sin que estos candidatos necesiten ganar un distrito específico.
Sheinbaum fue enfática al señalar que la molestia de la oposición radica en la pérdida de estos espacios designados. "¿Qué dijimos? Que ya no haya listas de partidos plurinominales, que todos los diputados y diputadas los elija el pueblo", afirmó ante los asistentes. Ante las críticas de retroceso democrático, la mandataria lanzó la pregunta retórica: "¿Cómo va a ser autoritarismo? Que todos los elija el pueblo. Porque con el pueblo todo y sin el pueblo nada".
### ¿Por qué importa esta medida?
La relevancia de este cambio radica en la reconfiguración del Poder Legislativo. Actualmente, la Cámara de Diputados cuenta con 200 legisladores plurinominales y el Senado con 32. La propuesta de Sheinbaum busca reducir el aparato burocrático y asegurar que cada legislador tenga un compromiso directo con un electorado territorial.
Sin embargo, analistas y partidos de oposición argumentan que los plurinominales permiten la representación de las minorías políticas que, de otro modo, quedarían fuera del Congreso ante el dominio de una mayoría absoluta. Para el gobierno federal, esta visión es obsoleta y defiende que la legitimidad solo debe provenir del sufragio popular directo.
### ¿Qué sigue para la reforma?
El proyecto de reforma electoral continuará siendo el centro del debate político en los próximos meses. Al tratarse de una modificación constitucional, requiere de una mayoría calificada en el Congreso de la Unión, la cual actualmente posee la coalición gobernante, además de la aprobación en la mayoría de las legislaturas estatales.
Sheinbaum ha dejado claro que estas asambleas en estados como Sinaloa son apenas el inicio de una campaña de comunicación para movilizar el apoyo popular hacia la reforma, mientras que la oposición prepara defensas legales y políticas para mantener el sistema de representación proporcional vigente.



