La administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha puesto sobre la mesa una ambiciosa propuesta de reforma electoral que pretende redefinir la integración y el proceso de elección del Congreso de la Unión. El eje central de la iniciativa, presentada durante la conferencia matutina conocida como la "Mañanera del Pueblo", consiste en obligar a los candidatos a cargos de representación proporcional —comúnmente llamados plurinominales— a realizar campañas proselitistas para obtener el respaldo popular directo.
De acuerdo con los lineamientos del proyecto del Ejecutivo, la Cámara de Diputados conservará su composición actual de 500 legisladores. No obstante, la mecánica de asignación experimentará cambios significativos bajo un esquema de mayor escrutinio público. De este total, 300 legisladores seguirán siendo electos bajo el principio de mayoría relativa en los distritos electorales federales; es decir, obtendrá la curul quien reciba el mayor número de votos. Los 200 restantes, correspondientes a la representación proporcional, se elegirán mediante el sistema de listas regionales en las cinco circunscripciones plurinominales, pero con la novedad de que deberán salir a las calles a pedir el voto.
En lo que respecta al Senado de la República, la reforma propone una reducción drástica en su tamaño, pasando de los 128 escaños actuales a solo 96. Al igual que en la cámara baja, la iniciativa busca que quienes aspiren a una de estas posiciones no dependan exclusivamente de las decisiones internas de las cúpulas partidistas. El documento enfatiza la necesidad de que los candidatos de lista también se sometan a la voluntad ciudadana en las urnas, terminando con lo que el gobierno describe como designaciones de la "élite de los partidos".
El sistema de circunscripciones, pilar del modelo electoral mexicano, divide los 300 distritos federales del país en cinco grandes regiones. Bajo el esquema actual y la propuesta de reforma, cada partido político presenta una lista por cada circunscripción, conformada por 40 candidatos. El objetivo de la presidenta Sheinbaum es que este mecanismo sea más transparente y democrático, asegurando que la reforma no afecte la estabilidad económica ni la inversión extranjera, sino que fortalezca la legitimidad de los representantes.
Esta reforma electoral se perfila como uno de los pilares de la agenda legislativa del actual gobierno, buscando transformar la manera en que se configuran las cámaras y garantizando que cada integrante del Poder Legislativo cuente con el respaldo directo del electorado mexicano.



