La junta directiva del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) anunció este viernes que el chief Alberto Carvalho ha sido separado temporalmente de su cargo. Esta decisión se tomó de forma inmediata tras las recientes diligencias del Buró Federal de Investigaciones (FBI), que sacudieron la estructura educativa de la segunda ciudad más grande de Estados Unidos durante el transcurso de la semana.

El anuncio de hoy marca un punto de quiebre en la gestión del funcionario, pues lo que inicialmente comenzó como un rumor de operativos federales, ha escalado a una suspensión formal. Las autoridades federales ejecutaron órdenes de registro tanto en el domicilio particular de Carvalho como en las oficinas centrales del distrito escolar. El chief Alberto Carvalho, quien asumió la dirección de la institución en 2022 tras una exitosa carrera en Miami, se encuentra ahora en el centro de una investigación cuyo alcance total aún no ha sido revelado por el Departamento de Justicia.

Para la comunidad mexicana y latina en California, la noticia tiene un impacto profundo. El LAUSD es una de las instituciones educativas más relevantes para los connacionales en el extranjero, ya que atiende a cientos de miles de estudiantes de origen hispano. Carvalho era visto como una figura clave para la estabilidad del sistema escolar angelino tras los retos de la pandemia, por lo que su salida repentina genera incertidumbre en el futuro de los programas educativos.

Lo que es nuevo el día de hoy es la confirmación oficial de que Carvalho ha sido colocado en licencia administrativa, una medida necesaria mientras el proceso legal sigue su curso. Sin embargo, lo que aún falta por confirmar es la naturaleza exacta de la investigación. Hasta el momento, el FBI no ha presentado cargos formales contra el funcionario y se desconoce si las indagatorias están relacionadas con contratos del distrito o con asuntos de carácter personal.

La junta escolar ha evitado emitir comentarios adicionales sobre quién ocupará el liderazgo de forma interina, señalando únicamente que la prioridad absoluta es garantizar que la educación de los estudiantes no se vea interrumpida. Se espera que en los próximos días surja más información conforme el FBI procese el material incautado durante las redadas en las propiedades del superintendente.