La icónica máscara de Ghostface vuelve a dominar la taquilla norteamericana con un arranque espectacular. Según informes recientes de la industria, "Scream 7" ha recaudado un estimado de 7.5 millones de dólares en sus funciones de preestreno del jueves, estableciendo una nueva marca histórica para la franquicia. Este logro no solo confirma la vigencia de la saga en la cultura popular, sino que posiciona a la película como uno de los estrenos más fuertes de la temporada para el género cinematográfico de terror.
Este éxito financiero representa una victoria estratégica para Paramount Pictures. El estudio se encuentra actualmente en un momento crucial tras posicionarse como el principal postor en las negociaciones de adquisición de Warner Bros Discovery, un movimiento que podría reconfigurar el panorama de los grandes medios en Hollywood. La sólida recepción de "Scream 7", que es una coproducción con Spyglass Media Group —la productora independiente responsable de revitalizar la serie tras años de ausencia—, aporta certidumbre y valor al catálogo de la empresa en un mercado cinematográfico altamente competitivo.
Para dimensionar la magnitud de estas cifras, basta compararlas con el desempeño de la entrega anterior. En 2023, "Scream VI" había establecido el récord previo de la franquicia con 5.7 millones de dólares en funciones de preestreno, lo que eventualmente derivó en un fin de semana de apertura de 44.4 millones de dólares en Estados Unidos y un debut global de 66.4 millones de dólares. Con los 7.5 millones reportados ahora, los analistas sugieren que la séptima entrega tiene el camino libre para superar con creces los récords de apertura total y consolidarse como el capítulo más rentable hasta la fecha.
A pesar de que Paramount no ha emitido una respuesta oficial inmediata a las solicitudes de comentarios sobre estas proyecciones, el entusiasmo en las salas de cine es innegable. En México, donde el género de terror (específicamente el subgénero 'slasher') goza de una base de seguidores sumamente leal y suele ocupar los primeros puestos de asistencia anual, se prevé que el impacto de este estreno sea igualmente significativo para la taquilla nacional durante el fin de semana.
La combinación de nostalgia, una base de fanáticos intergeneracional y una campaña de marketing efectiva parece haber rendido frutos para esta séptima entrega, asegurando que el legado de terror iniciado en los años noventa continúe siendo una pieza fundamental de la industria cinematográfica contemporánea.



