"Quémenlo todo" (Burn It All Down) es la frase que actualmente adorna los espectaculares de Paramount Pictures en todo el mundo. Sin embargo, no se trata de una declaración de guerra de David Ellison —director de Skydance, empresa que ha estado en el centro de las negociaciones de fusión en Hollywood— en caso de no lograr sus objetivos corporativos, sino del explosivo eslogan de 'Scream 7'. La esperada séptima entrega de la venerable franquicia de horror llega a las salas con una misión clara: revitalizar el género slasher apelando a la nostalgia de sus seguidores más fieles.
El regreso de Neve Campbell en su icónico papel de Sidney Prescott es, sin duda, el mayor atractivo de esta secuela. Tras su notable ausencia en la entrega anterior debido a disputas salariales que generaron controversia entre los fanáticos, Campbell retoma el liderazgo de la historia con una presencia que equilibra la madurez del personaje y la intensidad física que demanda la saga. Para el público mexicano, que históricamente ha posicionado a México como uno de los mercados más rentables para el cine de terror, este retorno representa un evento cinematográfico de primer nivel que reconecta con las raíces de la serie iniciada en 1996.
La franquicia 'Scream' ha demostrado una longevidad inusual en la industria cinematográfica, acumulando más de 900 millones de dólares en taquilla a nivel mundial desde su debut. Esta nueva entrega no solo busca cruzar la marca histórica de los mil millones de dólares, sino también recuperar el rumbo tras una etapa de producción que enfrentó diversos contratiempos creativos. La dirección apuesta por un estilo que rinde homenaje a las reglas establecidas originalmente por Wes Craven, pero con un giro sangriento y contemporáneo que se adapta a las exigencias visuales de la audiencia actual.
En términos de negocio, el estreno llega en un momento crucial para el estudio Paramount. Mientras los movimientos financieros de figuras como David Ellison dominan los titulares de la prensa económica por su intención de adquirir o fusionarse con grandes estudios, 'Scream 7' se perfila como el pilar comercial que la empresa necesita para demostrar la vigencia de sus propiedades intelectuales frente a la competencia.
Con una mezcla balanceada de suspenso, el característico metalenguaje cinematográfico de la saga y secuencias de persecución de alto impacto, 'Scream 7' se posiciona como una de las secuelas más sólidas de la serie. Es un recordatorio de por qué Ghostface sigue siendo uno de los villanos más temidos y respetados de la pantalla grande, manteniendo la frescura en una fórmula que, lejos de agotarse, parece encontrar nueva vida en el fuego de la nostalgia.


