El Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha anunciado un fortalecimiento sin precedentes en sus mecanismos de vigilancia digital, con el objetivo primordial de combatir el fraude fiscal y las discrepancias en los movimientos financieros de los contribuyentes. De acuerdo con los planes de fiscalización de la autoridad, a partir de 2025 se implementarán nuevas herramientas tecnológicas que permitirán un rastreo más preciso de las transferencias electrónicas, consolidando estas medidas de cara al primer trimestre de 2026.
Esta estrategia responde a la necesidad de la autoridad fiscal de modernizar sus procesos de auditoría y asegurar que el flujo de efectivo entre cuentas bancarias coincida rigurosamente con los ingresos declarados por personas físicas y morales. En México, el uso masivo de transferencias a través del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) ha transformado la dinámica comercial, lo que ha llevado al SAT a poner especial atención en los conceptos de pago y la frecuencia de estas operaciones para detectar posibles irregularidades.
Entre las medidas de vigilancia reforzada, el SAT pondrá bajo escrutinio aquellas transferencias que carezcan de un sustento documental claro o que utilicen conceptos de pago sospechosos que puedan interpretarse como intentos de ocultar actividades ilícitas o esquemas de evasión de impuestos. La autoridad ha enfatizado que estas acciones no pretenden prohibir el envío de dinero legítimo entre familiares o conocidos, sino establecer una fiscalización más estricta sobre las transferencias que simulan operaciones comerciales o que omiten el pago de contribuciones obligatorias.
Para los contribuyentes mexicanos, este nuevo panorama implica la responsabilidad de mantener un orden riguroso en sus registros financieros. Especialistas en materia fiscal recomiendan evitar el uso de términos ambiguos, apodos o bromas en los conceptos de transferencia, ya que los algoritmos de inteligencia artificial del SAT están programados para identificar palabras clave relacionadas con actividades irregulares. Asimismo, resulta fundamental contar con los Comprobantes Fiscales Digitales por Internet (CFDI) correspondientes y contratos que amparen cualquier movimiento de capital significativo.
Con la consolidación de estos sistemas de monitoreo para marzo de 2026, el Gobierno Federal busca reducir la brecha de evasión fiscal y aumentar la recaudación mediante la transparencia digital. Este movimiento alinea a México con las tendencias internacionales de fiscalización electrónica, donde el país ya se ha posicionado como un referente en el uso de tecnología para el control tributario. El organismo reitera que la prevención y el cumplimiento voluntario son las mejores herramientas para que los ciudadanos eviten sanciones, multas o procesos de auditoría innecesarios.


