La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) emitió un llamado urgente a los productores de maíz blanco en el país, tras revelar que menos de una cuarta parte de los beneficiarios inscritos ha acudido a cobrar el incentivo económico acordado tras las movilizaciones del año pasado. Según datos oficiales de la dependencia federal, de un padrón de 13 mil 655 agricultores, apenas 3 mil han completado el trámite para recibir el apoyo económico.

Este incentivo, que comenzó a dispersarse durante la presente semana, consiste en un pago de 950 pesos por tonelada de maíz blanco correspondiente al ciclo productivo primavera-verano 2025. El esquema de financiamiento es mixto: el Gobierno Federal aporta 800 pesos a través del erario nacional, mientras que las autoridades de las entidades federativas complementan el monto con 150 pesos adicionales. El programa está focalizado primordialmente en los estados de Campeche, Guanajuato, Jalisco, Michoacán, Querétaro y Tlaxcala.

La implementación de este recurso surge como respuesta directa a las intensas protestas sociales y bloqueos carreteros registrados el año pasado, donde diversas organizaciones de agricultores exigían un precio base que garantizara la rentabilidad del grano frente a la volatilidad de los mercados internacionales. No obstante, a pesar de que el acuerdo fue una demanda central de las movilizaciones para sostener la economía rural, la afluencia a los centros de pago ha sido significativamente baja hasta el momento.

Para agilizar el proceso de cobro, la Sader recordó que los interesados deben presentarse físicamente en la ventanilla o bodega donde realizaron su registro inicial en el padrón de beneficiarios. Los requisitos para acceder al recurso son simplificados: presentar el ticket de báscula original o un documento oficial que acredite fehacientemente la entrega del maíz, además de proporcionar una Clave Interbancaria (CLABE) para que la autoridad efectúe el depósito de manera directa. Actualmente, la dependencia mantiene habilitadas 248 ventanillas de atención distribuidas estratégicamente en las regiones participantes.

Este apoyo no es un esfuerzo aislado, sino que forma parte de una estrategia integral que incluye la expansión del programa federal 'Cosechando Soberanía'. Dicha iniciativa busca fortalecer la producción nacional mediante el acceso a créditos preferenciales y seguros agrícolas que protejan a los campesinos ante posibles afectaciones climáticas. Asimismo, el gobierno federal impulsa la creación del Sistema Mexicano de Ordenamiento de Mercado y Comercialización del Maíz, con el objetivo de dar certidumbre a la cadena productiva del grano básico más relevante para la soberanía alimentaria de México.