CIUDAD DE MÉXICO – En un movimiento estratégico para consolidar su estructura territorial y evitar fracturas internas, el partido oficialista ha puesto en marcha los preparativos para los próximos comicios intermedios. Alfonso Durazo Montaño, gobernador de Sonora y presidente del Consejo Nacional del partido, emitió la convocatoria oficial para la Séptima Sesión Ordinaria el próximo 7 de marzo, donde la prioridad será por parte de **morena aprobar** las reglas generales que regirán la selección de sus cuadros para el 2027.
Esta sesión, que se llevará a cabo en la Ciudad de México con la presencia de la plana mayor del movimiento, busca establecer los criterios para la definición de coordinadores y coordinadoras de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación. Estos perfiles, según la tradición del partido, se convertirán eventualmente en los candidatos oficiales para las 17 gubernaturas, 300 distritos electorales federales y los cientos de municipios que estarán en disputa.
Lo que hoy trasciende como una novedad fundamental es el adelanto de los tiempos políticos. La dirigencia nacional pretende concluir la designación de sus abanderados durante el primer semestre de 2026, es decir, un año antes de la jornada electoral. Esta anticipación tiene un objetivo claro: margen de maniobra para la denominada “Operación Cicatriz”. Al tener ganadores con tanta antelación, el partido busca tiempo suficiente para negociar con los liderazgos inconformes y evitar desbandadas hacia la oposición, como ocurrió en casos aislados durante el proceso de 2024.
Además del calendario, el Consejo tiene la tarea de blindar el proceso contra el nepotismo, una de las críticas más recurrentes hacia las estructuras locales. Los nuevos lineamientos incluirán filtros éticos y estratégicos para asegurar la unidad del movimiento. No obstante, aún queda por confirmar el detalle fino de la metodología de las encuestas y los mecanismos específicos de paridad de género que se aplicarán en cada una de las 17 entidades federativas involucradas.
Este madruguete político contrasta con el ciclo de 2024, donde las candidaturas estatales se definieron apenas siete meses antes de la elección. Con este nuevo esquema, Morena apuesta por una organización de largo aliento que le permita mantener su hegemonía en el mapa político mexicano, enfrentando el reto de gestionar las ambiciones de los aspirantes que ya han comenzado a operar en sus regiones.


