En un ambiente de solemnidad y bajo un estricto hermetismo institucional, la madrugada de este jueves arribaron a San Francisco de Campeche los restos del Sargento Segundo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), adscrito a la Guardia Nacional, quien perdió la vida en cumplimiento de su deber. El elemento formó parte del operativo de alto impacto en el que fue abatido Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', fundador y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El cuerpo del militar, un hombre de 32 años originario de la entidad, llegó al Aeropuerto Internacional “Alberto Acuña Ongay” cerca de la 01:44 horas a bordo de un avión Hércules de la Fuerza Aérea Mexicana. El féretro, cubierto con la Bandera Nacional, fue recibido con los honores correspondientes por parte de mandos militares y compañeros de armas, quienes escoltaron los restos en un despliegue marcado por la discreción y el respeto a los deudos.
Debido a la naturaleza del operativo y por razones de seguridad nacional para proteger a los familiares del caído, las autoridades determinaron no realizar una ceremonia pública. La terminal aérea permaneció bajo custodia constante con rondines de la Guardia Nacional, mientras el cuerpo era trasladado a una base militar para realizar los servicios fúnebres de carácter privado. Este protocolo busca evitar cualquier tipo de represalia o contratiempo por parte de grupos delictivos tras el golpe asestado a la estructura del CJNG.
Las cifras oficiales proporcionadas por las autoridades de seguridad revelan la magnitud del enfrentamiento en Jalisco: un total de 25 efectivos federales perdieron la vida en la línea de fuego, mientras que el grupo delictivo sufrió la baja de 30 presuntos integrantes. El impacto de esta operación se ha extendido a otras regiones del país, como el estado de Guerrero, donde simultáneamente se rindieron honores fúnebres en Acapulco a cuatro elementos más, adscritos al 25 Batallón de Infantería con sede en Iguala.
El sacrificio de los elementos federales subraya el alto costo humano de la lucha contra el crimen organizado en México. El sargento campechano, tras servir en una de las misiones más críticas de los últimos años, ha regresado a su tierra natal para recibir el último adiós de sus seres queridos y de la institución a la que sirvió con honor.



