Seguramente le ha pasado: al intentar sellar una caja o envolver un regalo, el silencio de la habitación se ve interrumpido por un chirrido agudo y estridente proveniente del rollo de cinta. Aunque para la mayoría este ruido es una simple molestia cotidiana, una investigación reciente revelada por el portal tecnológico Gizmodo explica que detrás de este sonido se esconde un fenómeno físico sorprendente que involucra la ruptura de la barrera del sonido.

De acuerdo con los hallazgos científicos, el sonido no es producto de una fricción uniforme, sino de una serie de microfracturas que ocurren en el adhesivo mientras se separa del rollo. Lo más asombroso es la velocidad de este proceso: estas fracturas se desplazan a lo largo del material a casi el doble de la velocidad del sonido, generando lo que los expertos denominan como pequeñas explosiones sónicas o 'sonic booms'.

Este proceso se rige por un principio de la física de materiales conocido como 'pegado y deslizamiento' (stick-slip). Cuando una persona ejerce fuerza para despegar la cinta, la energía se acumula en el adhesivo hasta que este alcanza un punto de ruptura. En ese instante, la separación no ocurre de forma fluida, sino a través de pulsos extremadamente rápidos que liberan energía en forma de ondas sonoras de alta frecuencia.

Para dimensionar la magnitud del evento, cabe recordar que la velocidad del sonido en el aire es de aproximadamente 1,235 kilómetros por hora. El hecho de que un objeto tan común como una cinta Scotch —marca líder operada por la empresa 3M y con amplia presencia en el mercado mexicano— pueda generar dinámicas físicas a casi 2,400 kilómetros por hora resulta fascinante para la comunidad científica.

Este descubrimiento no solo satisface una curiosidad técnica, sino que tiene aplicaciones directas en la ciencia de materiales y la ingeniería industrial. Comprender cómo se propagan estas fracturas supersónicas permite a los fabricantes diseñar adhesivos más eficientes, resistentes y, en algunos casos, menos ruidosos para entornos profesionales. La próxima vez que utilice cinta adhesiva en su hogar u oficina, recuerde que tiene en sus manos un fenómeno físico que desafía los límites de la velocidad convencional.