¿Alguna vez se ha preguntado por qué sus tenis emiten ese característico chirrido al caminar sobre una superficie lisa como la de una duela, un gimnasio o un centro comercial? Lo que para la mayoría de las personas es un ruido cotidiano, y a menudo molesto, para la ciencia representa un complejo fenómeno de ingeniería acústica y física de materiales. Un reciente análisis técnico ha revelado que la clave detrás de estos sonidos no es el azar, sino la geometría precisa de los patrones de tracción en las suelas.
El fenómeno se fundamenta en un principio físico conocido como 'stick-slip' o adherencia y deslizamiento. Este proceso ocurre cuando la fricción entre la goma del calzado y la superficie genera vibraciones rápidas que se transmiten por el aire como ondas sonoras. Sin embargo, la investigación destacada por el portal especializado Ars Technica señala que la frecuencia de estas vibraciones —y por ende el tono del sonido, ya sea agudo o grave— está determinada estrictamente por la disposición de los bloques, surcos y texturas en la base del zapato.
En un giro creativo para demostrar la precisión de este hallazgo, un grupo de expertos en dinámica de fluidos y materiales decidió llevar el experimento al terreno de la cultura pop. Al calcular matemáticamente la relación entre la velocidad del deslizamiento y el tamaño de los bloques de la suela, los investigadores lograron manipular el sonido resultante para emitir notas musicales exactas. El experimento culminó con el diseño de una suela cuyos patrones fueron configurados específicamente para reproducir la icónica música de *Star Wars* simplemente al ser deslizada sobre una superficie controlada.
Para el público en México, donde la cultura de los 'sneakers' o tenis de colección ha crecido exponencialmente en la última década, este descubrimiento abre posibilidades fascinantes. No se trata solo de una curiosidad científica; esta comprensión de la geometría acústica tiene aplicaciones prácticas en la industria. Las marcas podrían, en un futuro cercano, diseñar calzado que minimice ruidos en entornos que requieren silencio, como hospitales o bibliotecas, o incluso crear productos personalizados con firmas sonoras únicas.
Este avance demuestra que la física está presente en los objetos más comunes de nuestro armario. El estudio de la frecuencia y la tracción no solo mejora el rendimiento de los atletas en las canchas de básquetbol, sino que ahora permite que la ingeniería acústica se encuentre con el entretenimiento. Lo que comenzó como un simple rechinido, hoy se traduce en una compleja partitura escrita en polímeros y geometría.



