Los mercados de materias primas experimentaron una jornada de números rojos este martes, afectando directamente a los activos de refugio más importantes a nivel global. En la división Comex (Commodity Exchange) de la Bolsa de Nueva York, el principal mercado de futuros de metales del mundo, el precio del oro y la plata cerró con pérdidas significativas que reflejan una creciente cautela entre los inversionistas internacionales.
De acuerdo con los reportes de cierre de WSJ Markets, el oro registró un descenso del 1.4% al finalizar la sesión. Este movimiento confirma una racha negativa para el metal dorado, el cual ha retrocedido en dos de las últimas tres sesiones bursátiles. A pesar de su reputación histórica como reserva de valor en tiempos de incertidumbre, el oro no logró mantener su posición frente a las presiones vendedoras del día.
Por su parte, la plata sufrió un impacto mayor al retroceder un 2.5% en su valor. Este metal, que combina propiedades industriales y de inversión, ha mostrado una volatilidad persistente, acumulando pérdidas en tres de las últimas cuatro jornadas de negociación. Esta caída es de particular interés para la economía mexicana, dado que México se mantiene como el principal productor de plata a nivel mundial, y las fluctuaciones en el Comex tienen un impacto directo en las valuaciones de las empresas mineras que operan en territorio nacional y cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores.
El Comex es una pieza fundamental del CME Group y sirve como el termómetro global para la fijación de precios de metales preciosos. Cuando los precios en este mercado fluctúan, se genera un efecto dominó que afecta desde los contratos de extracción minera hasta el costo de los insumos industriales. En el contexto de México, empresas líderes del sector como Fresnillo plc y Peñoles suelen ver reflejados estos movimientos internacionales en sus estados financieros, influyendo así en el sector minero-metalúrgico, que es uno de los pilares de las exportaciones y la generación de divisas para el país.
Analistas sugieren que este comportamiento responde a un reajuste en las expectativas de los inversionistas respecto a las tasas de interés y la fortaleza del dólar estadounidense frente a otras divisas. Aunque la información se centra estrictamente en los cierres de mercado, el desempeño del oro y la plata en el Comex continúa siendo un indicador crítico para la salud financiera de los mercados emergentes y las carteras de inversión que buscan protección contra la volatilidad económica global.

