A casi 20 años de uno de los capítulos más dolorosos en la historia de la minería en México, las labores de rescate en la mina de Pasta de Conchos, en Coahuila, arrojan nuevos resultados. El Mando Unificado, integrado por diversas dependencias federales, confirmó este fin de semana la plena identificación de los restos pertenecientes a José Isabel Minjarez Yáñez y Ricardo Hernández Rocha.

Este avance técnico-científico corresponde a los cuerpos número 24 y 25 recuperados en las galerías de la mina, tras los trabajos de excavación y búsqueda liderados por la Comisión Federal de Electricidad (CFE). La noticia fue comunicada de manera directa y privada a los familiares de ambas víctimas, cumpliendo con los protocolos de atención y acompañamiento integral que el Gobierno de México ha establecido para este proceso.

En un comunicado conjunto emitido por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), la Secretaría de Energía y la CFE, las autoridades precisaron que el proceso de entrega de los restos seguirá un protocolo estricto para garantizar la dignidad y el respeto a la memoria de los mineros. La STPS mantendrá el seguimiento cercano con las familias hasta que se concrete el destino final de los cuerpos, tal como ha ocurrido con los 23 casos previamente identificados.

La identificación de Minjarez Yáñez y Hernández Rocha ha sido posible gracias a la estrecha colaboración de un equipo multidisciplinario. En estas tareas participan peritos de la Fiscalía General de la República (FGR) y especialistas del Instituto Nacional de Medicina Genómica, quienes trabajan en conjunto con el Gobierno del Estado de Coahuila y las administraciones municipales de la región carbonífera para dar certeza jurídica y científica a los hallazgos.

La tragedia de Pasta de Conchos, ocurrida el 19 de febrero de 2006 tras una explosión por acumulación de gas metano, sepultó a 65 trabajadores. Durante años, la exigencia de justicia y la recuperación de los restos se convirtió en un símbolo de la lucha de las familias y de las organizaciones civiles frente a la omisión de administraciones pasadas. Actualmente, el compromiso de las instituciones se mantiene firme en la zona para localizar a los mineros restantes, en una de las operaciones de rescate más complejas y prolongadas en la historia reciente de México.