Mary Walsh, una de las figuras más respetadas y experimentadas del periodismo estadounidense, ha puesto fin a su carrera de más de cuatro décadas en CBS News. Su salida marca un hito para el sector de "longtime news" en Estados Unidos, no solo por su trayectoria histórica, sino por las contundentes razones expresadas en su memorando de despedida, donde cuestiona abiertamente la imparcialidad actual de la cadena.
Walsh se incorporó a la red de noticias en septiembre de 1982, consolidándose a lo largo de los años como una pieza fundamental en la producción de contenidos informativos de alto impacto. Sin embargo, su renuncia llega acompañada de una crítica directa a la dirección editorial que ha tomado la empresa recientemente. Según Walsh, el enfoque de los reportajes de la cadena se está orientando deliberadamente hacia una "parte particular del espectro político", lo que, en su opinión, compromete la objetividad que tradicionalmente ha definido a este medio de comunicación.
Para el público en México, es relevante contextualizar que CBS News es un referente histórico de la televisión abierta, similar en peso mediático a lo que representan las grandes televisoras nacionales en el país. La salida de una productora de este nivel bajo tales acusaciones ocurre en un momento de gran turbulencia para la industria mediática global. De hecho, la noticia de su partida se confirmó apenas un día después de que Netflix se retirara de la intensa puja comercial por Warner Bros. Discovery, una batalla corporativa que finalmente fue ganada por Paramount, el consorcio matriz que opera a CBS.
¿Por qué importa este movimiento? El caso de Walsh pone de relieve la tensión que existe entre las grandes corporaciones de medios y la ética periodística. En un entorno donde las audiencias están cada vez más polarizadas, la denuncia de una veterana del periodismo sobre el sesgo en la información sugiere que las agendas corporativas podrían estar influyendo en la verdad noticiosa. Esto es especialmente crítico en un año electoral y de reestructuraciones masivas en los gigantes del entretenimiento y la información.
Por ahora, CBS no ha emitido una respuesta oficial extensa ante los señalamientos de Walsh. Lo que sigue es una etapa de incertidumbre para la cadena, que deberá demostrar a sus televidentes que su compromiso con la neutralidad sigue vigente, mientras se integra a la nueva estructura empresarial bajo el dominio de Paramount. La partida de Walsh es, sin duda, el fin de una era para el periodismo de red tradicional.



