La crisis que azota a la industria de los medios de comunicación en Estados Unidos continúa cobrando factura, esta vez afectando directamente a los espacios de representación de la diversidad sexual. Equalpride, el conglomerado de medios más importante enfocado en la comunidad LGBTQ+, ha iniciado una nueva ronda de despidos que impacta a sus cabeceras más prestigiosas: las revistas Out, The Advocate y el sitio web Pride.com.

Según información difundida por The Hollywood Reporter, esta serie de recortes responde a la difícil situación financiera que enfrentan los medios digitales e impresos ante la caída de ingresos publicitarios. Aunque la compañía no ha detallado el número exacto de trabajadores afectados, la noticia ha generado una profunda preocupación en el gremio periodístico especializado, dado el peso histórico de estas publicaciones.

Para poner en contexto al lector mexicano, Equalpride es la empresa matriz que gestiona las marcas editoriales con mayor tradición en el activismo y la cultura LGBTQ+ en el mundo anglosajón. The Advocate, por ejemplo, es considerada la publicación de temática gay más antigua y continua de los Estados Unidos, habiendo sido fundada en 1967. Por su parte, Out Magazine se consolidó desde los años 90 como el referente principal de estilo de vida y cultura para la comunidad.

Una fuente interna consultada por The Hollywood Reporter expresó el sentir de la redacción tras los despidos: “Estas marcas significan mucho para la gente, y necesitamos contar nuestras historias ahora más que nunca”. Esta declaración subraya la relevancia de mantener medios especializados en un momento donde la visibilidad y los derechos de las minorías enfrentan nuevos retos políticos y sociales.

El caso de Equalpride no es un hecho aislado. Durante el último año, diversas empresas de comunicación en Norteamérica han recurrido a recortes masivos para intentar sostener sus modelos de negocio. Sin embargo, cuando estos ajustes golpean a medios de nicho que atienden a comunidades específicas, el impacto se percibe no solo como una pérdida económica, sino como un retroceso en la representación mediática. El desafío para estas marcas emblemáticas será mantener su relevancia y calidad editorial con equipos de trabajo reducidos al mínimo operativo.