A pocos días de los enfrentamientos y la tensión generada por el operativo de las fuerzas federales para capturar a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, la vida turística en la costa de Jalisco comienza a normalizarse. Este viernes, cientos de turistas visitan el malecón de Puerto Vallarta, donde la actividad comercial se reanuda paulatinamente bajo un ambiente de aparente tranquilidad y vigilancia.

¿Qué pasó en Puerto Vallarta?
El pasado 22 de febrero de 2026, el destino turístico se convirtió en el epicentro de un despliegue de seguridad de alto nivel. El objetivo principal era el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Durante la jornada, se reportaron bloqueos y hechos violentos que obligaron al cierre temporal de negocios. Sin embargo, este fin de semana el panorama es distinto: familias, parejas y grupos de visitantes han regresado a las calles principales para disfrutar de la vista al océano y la oferta gastronómica de la zona.
¿Por qué importa este suceso?
La relevancia de esta recuperación radica en la importancia económica de Puerto Vallarta para el estado de Jalisco y para México. A pesar de la magnitud del operativo, los prestadores de servicios reportan un flujo constante de personas. Por su parte, las autoridades federales, encabezadas por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, han trabajado para desmentir rumores que buscaban desestabilizar la percepción de seguridad. Omar García Harfuch, titular de la dependencia, aclaró recientemente que incidentes paralelos, como la fuga de reos en la región, se debieron a motines internos y no a ataques armados directos contra la infraestructura civil de la zona turística.
¿Qué sigue para el destino?
El despliegue de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano se mantiene en puntos estratégicos para garantizar que la reactivación económica no se vea interrumpida. Hasta el momento, se ha confirmado la detención de ocho presuntos integrantes de la organización criminal involucrados en las agresiones. Mientras tanto, los restauranteros y vendedores ambulantes del malecón confían en que el flujo de visitantes se mantenga al alza durante los próximos días, dejando atrás la incertidumbre de la jornada violenta. La prioridad de los tres niveles de gobierno es mantener el estatus de Puerto Vallarta como un destino seguro para el turismo nacional e internacional.



