El destino turístico de Puerto Vallarta, Jalisco, fue escenario de una violenta jornada el pasado domingo 22 de febrero, dejando una estampa de desolación en la zona conocida como Fluvial Vallarta. En el estacionamiento de la sucursal de la cadena Costco, al menos 30 vehículos particulares y tres tráileres de carga fueron consumidos por las llamas, tras una serie de ataques coordinados por grupos delictivos que paralizaron la actividad en el puerto.
Los hechos se registraron aproximadamente a las 10:30 horas, cuando comandos armados, integrados por sujetos que se desplazaban en camionetas y motocicletas, irrumpieron de manera violenta en el recinto comercial. Sin mediar palabra, los agresores rociaron combustible y prendieron fuego a las unidades que se encontraban en el lugar, incluyendo los vehículos de carga que transportaban víveres para el establecimiento. La magnitud del incendio dejó los chasis completamente calcinados, reduciendo a cenizas el patrimonio de decenas de familias y proveedores.
Esta oleada de violencia se enmarca en un operativo de alto impacto por parte de las fuerzas federales, el cual derivó en la presunta muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder y fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). La caída del capo desató una reacción inmediata de la estructura criminal, que activó múltiples narcobloqueos en los accesos principales al puerto y en diversos puntos estratégicos de la zona urbana, sumiendo a la población y a los visitantes en un estado de incertidumbre y alerta máxima.
A pesar de la gravedad de la situación y la fuerte presencia de elementos militares que arribaron de emergencia para reforzar las labores de seguridad, el escenario del ataque atrajo la curiosidad de propios y extraños. Durante las horas posteriores a los siniestros, diversos turistas acudieron al estacionamiento de la tienda, no para realizar compras, sino para documentar con sus teléfonos móviles y tomarse fotografías frente a los restos de los vehículos calcinados, un fenómeno que refleja el contraste entre la cotidianidad turística y la cruda realidad de la inseguridad en la región.
Hasta el momento, las autoridades no han reportado víctimas fatales civiles ni personas heridas durante el incidente específico en el supermercado, aunque los daños materiales son millonarios. Las labores de vigilancia en Puerto Vallarta se mantienen reforzadas por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Guardia Nacional, quienes patrullan las calles ante el temor de nuevas represalias por parte de los remanentes del grupo criminal en la costa de Jalisco.



