La economía de Estados Unidos enfrenta un panorama crítico debido a que los indicadores mostraban señales de tensión estructural mucho antes de que estallara el conflicto con Irán. De acuerdo con el Departamento de Comercio, el crecimiento del Producto Interno Bruto se desplomó a una tasa anual de apenas 0.7 por ciento en el último trimestre, una cifra que fue recortada a la mitad respecto a las estimaciones previas. Este estancamiento, sumado a una inflación obstinadamente alta y un gasto de consumo debilitado en enero, revela que el motor económico global ya estaba perdiendo fuerza antes de las presiones externas actuales.
Para México y el resto de Latinoamérica, este enfriamiento en el país vecino es una señal de alerta máxima. Dado que la economía mexicana depende profundamente del dinamismo en el consumo de los hogares estadounidenses, una caída en la demanda impacta directamente en las exportaciones y la manufactura local. En España y la región europea, el principal foco de preocupación radica en el costo de la energía, ya que la combinación de una economía de EU herida y precios de gasolina rozando los cuatro dólares por galón genera un efecto dominó que encarece los suministros globales y reduce el margen de maniobra de los bancos centrales. (Lee también: El dato sobre la adiccion mexicanos al dinero que preocupa a Banxico.)
El reporte oficial del viernes detalla que la contratación laboral se ha frenado casi por completo, mientras que el índice Dow Jones acumula tres semanas consecutivas de caídas. Este retroceso en los mercados financieros afecta principalmente a los hogares con mayores ingresos, quienes hasta ahora habían sostenido el nivel de consumo total frente al repliegue de las familias con presupuestos más ajustados. Además, la confianza del consumidor se desplomó tras las acciones militares entre Estados Unidos, Israel e Irán, lo que sugiere que la recuperación será más lenta de lo previsto por los analistas financieros. (Lee también: 5 razones por las que el peso mexicano se desploma ante el dólar.) (Lee también: Las 7 instituciones con pensiones millonarias que exhibió Primitivo Olvera.)
La próxima semana será determinante para el rumbo financiero de la región, ya que los funcionarios de la Reserva Federal (Fed) se reunirán para discutir una posible alza en las tasas de interés. Aunque algunos expertos como Diane Swonk, economista jefe de KPMG, sugieren que el banco central podría mantener la estabilidad por ahora, la presión inflacionaria es innegable. El cierre del gobierno ocurrido el otoño pasado, que duró 43 días, también dejó cicatrices profundas en el avance económico de los meses recientes, dejando a la administración actual con pocas herramientas para contener el impacto de la crisis energética.





