Omar García Harfuch se reúne con el jefe de la DEA en Washington D.C. para establecer las nuevas bases de la cooperación en inteligencia criminal. El Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana busca optimizar el intercambio de información estratégica contra los cárteles, priorizando el control de precursores químicos y el tráfico de fentanilo en la frontera norte.
Esta visita de trabajo a los Estados Unidos ocurre en un contexto donde la trazabilidad de químicos esenciales ha mostrado una variación del 15 por ciento en las incautaciones recientes, según reportes técnicos de seguridad. Harfuch, acompañado por mandos de las fuerzas armadas, planteó una agenda de colaboración técnica que busca reactivar los canales institucionales que se habían mantenido bajo protocolos limitados en años previos. El objetivo central es la neutralización de las cadenas de suministro de drogas sintéticas mediante el uso de datos compartidos en tiempo real. (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre el lunes rojo que paralizó a Puebla.)
Para México, este acercamiento es crítico para reducir los índices de violencia en estados del Pacífico y el Bajío, donde el control territorial de grupos delictivos afecta la economía local. De igual forma, la relevancia de este encuentro se extiende a Latinoamérica, pues México actúa como el nodo principal de distribución hacia el resto del continente y España. Una coordinación efectiva entre la DEA y el gabinete de seguridad mexicano impacta directamente en la reducción del flujo de armas hacia el sur, un problema que ha crecido un 8 por ciento en términos de volumen transfronterizo durante el último bienio. (Lee también: Lo que nadie te dijo sobre el atentado donde ejecutan a hombre en Iztacalco.)
El encuentro con Terry Cole, administrador de la agencia estadounidense, marca un hito en la gestión actual de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. Según medios locales, se espera que este diálogo derive en un nuevo protocolo de actuación para agentes extranjeros en territorio nacional, siempre bajo el marco de la soberanía. Los resultados de esta mesa de trabajo se verán reflejados en los próximos operativos conjuntos orientados a la detección de activos financieros ilícitos, que son el motor de las organizaciones criminales en la región. (Lee también: Así es como ejecutan hombre en Iztacalco y el dato que falta saber.)
La efectividad de esta renovada relación bilateral se medirá bajo indicadores de reducción de homicidios dolosos y la desarticulación de laboratorios clandestinos. Según reportes de la prensa especializada, la agenda de Harfuch en Washington también incluye reuniones con otros departamentos de justicia para consolidar un frente común contra el tráfico de armas de alto poder, cerrando así un círculo de seguridad que es prioritario para la estabilidad política y social del país en el corto plazo.




