El Metro invierte un total de 147 millones 520 mil 287 pesos para la sustitución de 38 escaleras eléctricas en las líneas 3, 7, 8 y 9 del Sistema de Transporte Colectivo (STC). Esta medida responde directamente a la alta incidencia de fallos mecánicos que afectan la movilidad de los usuarios en la capital mexicana. Según datos oficiales obtenidos vía transparencia, el proyecto se dividió en dos etapas presupuestales: una ejercida en 2024 por 75.6 millones de pesos para 18 equipos y otra en 2025 de 71.8 millones para 20 unidades adicionales.

La entrega más reciente ocurrió el pasado 22 de enero, cuando la jefa de Gobierno, Clara Brugada, puso en marcha 20 equipos nuevos para beneficio de estaciones clave. Entre las estaciones beneficiadas destacan Centro Médico con cuatro equipos, Barranca del Muerto con seis, Polanco con cuatro, y Camarones con ocho. También se reportan instalaciones concluidas en Mixcoac, Puebla, Tacuba, Bellas Artes, Pantitlán y Patriotismo. Estos trabajos son vitales para una red que registró más de 400 reportes de fallas anuales durante los últimos dos años, afectando principalmente a personas con movilidad limitada y adultos mayores. (Lee también: El dato que nadie te dijo sobre por qué caminan minutos en el AICM.)

Para garantizar que estos nuevos equipos no queden inactivos por falta de cuidado, el director del Metro, Adrián Rubalcava, confirmó un contrato multianual de mantenimiento por 830 millones de pesos. Esto significa una aplicación anual de 276 millones de pesos para supervisión técnica. Actualmente, el 54 por ciento de las escaleras de la red ya cuenta con sensores de monitoreo remoto, lo que permite detectar paros de emergencia en tiempo real. Pese a la inversión, los reportes de anomalías no cesan: tan solo del 1 al 26 de enero de este año se contabilizaron 202 quejas por escaleras fuera de servicio, lo que subraya la urgencia de acelerar los reemplazos. (Lee también: Así es como la labor cambiar realidades del DIF Puebla impacta hoy.)

Esta situación en la Ciudad de México no es ajena a lo que ocurre en grandes metrópolis de Latinoamérica o España, donde la antigüedad de la infraestructura ferroviaria exige presupuestos de mantenimiento masivos para evitar el colapso operativo. En México, la eficiencia del Metro es el termómetro de la estabilidad social, y cualquier mejora en la movilidad vertical impacta directamente en la productividad de la zona metropolitana. La meta oficial es ambiciosa: el Gobierno capitalino proyecta sustituir 120 equipos adicionales para el año 2030, lo que representaría una renovación del 20 por ciento anual. (Lee también: 5 razones por las que el 20 de marzo altera tu rutina en México.)

Hasta el momento, las autoridades han cumplido con la entrega de las 20 unidades comprometidas a inicios de año, pero queda pendiente de confirmar si el presupuesto de mantenimiento multianual cubrirá también la sustitución de piezas obsoletas en escaleras que tienen más de 30 años de antigüedad. Por ahora, el STC mantiene operativos los canales de denuncia ciudadana para reportar fallas en los equipos recién instalados, los cuales operan bajo un esquema de garantía técnica con los proveedores seleccionados en la licitación pública.