El ajo chino mexicano ilegal está inundando los mercados de Zacatecas, Guanajuato y la Ciudad de México, representando un grave riesgo sanitario por el presunto uso de aguas negras en su cultivo. Productores nacionales denunciaron formalmente ante el Senado de la República que este contrabando masivo carece de los controles de inocuidad necesarios y golpea severamente la estabilidad económica de las familias que dependen del campo. Al ser una de las diez naciones líderes en exportación de este bulbo, México enfrenta hoy una crisis de bioseguridad que pone en alerta a toda la cadena productiva desde el primer semestre de este año.

Roberto Quintana, presidente nacional del Sistema Producto Ajo, advirtió que este producto asiático entra al país evadiendo normas fitosanitarias críticas contra hongos, bacterias y procesos de pudrición. Para diferenciar el ajo chino mexicano del auténtico producto nacional, los consumidores deben poner atención en detalles físicos clave: el ajo mexicano conserva restos de su raíz en la base, mientras que el ilegal suele tener un corte liso en esa zona. Además, el producto de contrabando es extremadamente uniforme en tamaño, notablemente más barato y se distribuye comúnmente en mallas de color rojo o morado en ciudades como Monterrey, León y Aguascalientes.
Esta alerta por el ingreso de ajo chino mexicano ilegal no es un tema exclusivo del territorio nacional, ya que la problemática de la competencia desleal asiática afecta de igual forma a mercados en España y el resto de Latinoamérica. En la región ibérica, los agricultores han reportado situaciones similares donde la falta de trazabilidad del producto importado compromete los estándares de salud pública. La denuncia en el Senado busca establecer un precedente para que las autoridades aduaneras refuercen la vigilancia en las fronteras y eviten que mercancía de dudosa procedencia llegue a las mesas de las familias latinas.
Ante la gravedad de los hechos, los productores exigen operativos inmediatos de decomiso en los principales centros de abasto del país para frenar la ilegalidad. Por el momento, la cantidad exacta de toneladas que han ingresado bajo este esquema de contrabando está pendiente de confirmar, dado que estas operaciones ocurren fuera de los registros legales de comercio exterior. Las autoridades legislativas se han comprometido a dar seguimiento a esta denuncia que vincula directamente la protección de la salud pública con la defensa de la soberanía alimentaria mexicana.






